9 de abril de 2026


 

Reniegos.

  

Reniego de las torpezas que industrialmente me definen,

ese empeño torpe de remedar la sustancia de la que estoy hecho.

Mis vanos intentos por adornar el pasado

tropiezan con la cruda realidad,

su incorregibilidad.

Porque ya fueron.

Porque no existen.

 

Errores

que la memoria se niega a olvidar.

Trastorno de quien, en su momento,

no supo forjar un conspicuo destino

más relevante.

Más importante.

Más respetable.

Más ...


 

 



Una noche de verano

 

Una noche de verano, cuando el sueño es el tópico acostumbrado y la reina del bosque, por supuesto, levita entre los carbayos.

Le gusta el ver dormir a los segadores bajo su influjo.

Vinieron por el trigo dorado, anteayer verde.

Se afilan hoces, se preparan las nuevas máquinas que siegan, empacan y separan el grano.

En primavera, las hojas del árbol caduco tienen un tono de verde intenso por la cara del sol, en su envés el tono es más pálido, como desvaído y eso hace que la misma estructura arbórea tenga dos matices.

Al menos.

El suave viento, la ligera brisa, un aire trémulo alborotó la fronda dejando mi árbol cubierto de una corona de verde claro sobre ramas con hojas de intenso y oscuro verdor.

Un céfiro juguetón convierte la corona en barba florida.