A mi pesar
1
He ido cumpliendo años a mi pesar,
es la consecuencia inevitable de la
vida.
Pasé por el trago, mal trago,
de ocupar un pupitre en la escuela,
a la que por más inri me llevaba mi
madre.
Allí descubrieron que me ruborizaba
cuando me hablaban.
Desde entonces las mofas llegaban
desde cualquier lado,
hasta de los aburridos maestros.
Había niñas.
Claro que se fijaban en otros.
Se holló la luna.
Paciencia, ya crecerás.
He tenido todos los granos del
mundo y algún kilo de más.
A pesar de mí mismo miraba en su
dirección y me avergonzaba.
No conseguí las calificaciones
suficientes para los altos estudios.
Tiraron el muro y a mí me importaba
tantito así.
Vendrán tiempos felices.
2
Viajaba en colectivos en hora
punta, donde sin proponérmelo, aspiraba los aromas de la mujer recién lavada,
camino del trabajo.
El transporte no era una elección
por mor de un erotismo literario, solo era el medio obligado hasta el laburo.
Durante meses la busqué con la
mirada y soñaba con su cercanía.
Un día dejo de coger el autobús.
Un segundo amor perdido.
Verás la prosperidad, hijo.
Un trabajo honrado, tener mujer,
criar unos hijos para el futuro, que otra cosa hay,
a qué quieres aspirar.
Tienes unas ideas necias.
Quise ser alguien remarcable, pero
nunca tuve talento alguno.
Me he sonrojado a cualquier edad.
Tampoco tengo facilidad para el
insulto en la anónima red.
Si al menos pudiera volar.