Reniegos.
Reniego de las torpezas que industrialmente me
definen,
ese empeño torpe de remedar la sustancia de la que
estoy hecho.
Mis vanos intentos por adornar el pasado
tropiezan con la cruda realidad,
su incorregibilidad.
Porque ya fueron.
Porque no existen.
Errores
que la memoria se niega a olvidar.
Trastorno de quien, en su momento,
no supo forjar un conspicuo destino
más relevante.
Más importante.
Más respetable.
Más ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario