16 de septiembre de 2009

Cafè


En la cocina hay siempre dispuesta, una cafetera vacía, esperando ser rellenada por un molido café.
Cumplido el ritual de la molienda, paso con diligencia, es más, con presteza, a prender la cocina, presionando gracilmente, el encendido de la encimera.
Suspense ...
El circuito eléctrico no da señales de encendido.
Extrañeza ...
Vuelvo a probar.
Insisto en ello. Nada, ni caso.
Nerviosismo ...
Repito, varias veces, el procedimiento estándar para el encendido de encimeras. Varias nerviosas veces. Pero esto no funciona. Nada.
Una profunda desazón empieza a recorrerme el espinazo.
Mis ojos recorren la cocina en busca de una explicación. Miro enrededor en busca de una ayuda, que aunque esperada, no llega. Clamo al techo, increpándolo con mi dolor. Sólo el silencio acompaña mis quejíos.
¿Que hacer?
Unas profundas respiraciones consiguen la necesaria calma previa a cualquier reflexión no impulsiva.
-- Seguro que hay un manual de instrucciones, adecuado para resolver las incidencias que genere la encimera.
Abro variopintos cajones. Rebusco en las alacenas. La cafetera inerte sobre el fogón apagado, indiferente, la cafetera, a las angustias de mi ser descafeinado.
No hay manual. Hay agobios en mis carnes. Y la gente durmiendo.
¡Insolidarios!.
Por un instante reposo mi espalda en la pared, (anchas espaldas, por cierto) y contengo mis temblores. Una gota de perlado sudor desciende por mi sien izquierda, dejando la derecha descompensada.
Mis uñas, fieras uñas, intentan escalar por la pared de la cocina y los malditos baldosines me devuelven un chirrido molesto, inquietante.
Cae sobre mi la depresión.
La cafetería mas cercana, varias millas tierra adentro, no es la solución. El despertar a los compañeros de veraneo, tampoco, temo que no fueran bien recibidas mis necesidades y acabar rodeado de la trifulca, que mi experiencia me dicta como hartamente probable.
Desecho la postrer idea de meter la cafetera en el microondas, por mor de ser la cafetera amplia y el microondas estrecho.
También por temor, no sé quién me advirtió, de las nefastas consecuencias, de olvidar un objeto metálico cualesquiera, encerrado entre las seis paredes de un horno microondas.
Por cierto.¿Se puede decir microgüabes (microwaves)?.
¿Qué alternativas me quedan?.
Calentar agua en el microondas. Este destello de inteligencia es uno de los rasgos que me caracterizan.
Pensé en un café de puchero, pero desecho la idea, sin colador me vería obligado a llenar de salivazos mi entorno, en vano intento de deshacerme de los posos de café, que invariablemente terminarían en la punta de mi lengua y que francamente, no son de mi agrado.
Me pasé a lo sajón.
Un triste té, con nube y media de leche.
La teína evitó que cayera en la espiral angustiosa de la desesperación suicida. Un té frío.
Una hora y treinta y siete minutos de pena, sollozos y quebrantos, mientras discurre la espera por la ansiada llegada del personal técnico.
El Encimero de Urgencias.
Casi dos horas de espera, hasta que por fin, subió el café.
Sniff.
Sniff.

31 de agosto de 2009

Lo contaba nuestra madre. 1ª parte.


El hijo de un descanso.
Mi hermano nació el último año de la guerra civil. En una casa. En el monte del Occidente Asturiano.
Había ido mi padre a reponerse de las heridas sufridas en combate. La sangre joven rehabilita las heridas, restaña el vigor perdido. Y tanto vigor, junto a lo que entonces denominaban “el natural uso del matrimonio”, genero una nueva vida: El primogénito.
Es mi hermano hijo de un descanso. Un descanso en la guerra.
Tuvo mi hermano dos nacimientos, el natural y, el otro.
Existía en las casas de labranza una trapiella en el suelo del dormitorio, orientado a vigilar a las vacas, sobre todo a las parturientas. Este ventanuco permitía, sin abandonar el cálido lecho, observar su estado en las aburridas, en las frías, en las largas estancias de la oscuridad del invierno.
Luis, que es el nombre de pila, y por el que aún le reconocemos, debía estar en los inicios de sus movimientos. Y en algún descuido de nuestra madre. Las madres también duermen. Decía pues, que en un instante, desde el ventanuco del suelo, cayó mi hermano a la cuadra.
Felechos, toxos y otra folgueira amortiguaron su caída, que fue considerable. Aún así, debajo permanecía un penedo. Así que el golpe amortiguado terminó con su sien impactando en un canto.
De ahí su cicatriz que aún nos muestra cuando nos visita la nostalgia. Escasa la distancia, menos de medio centímetro desde su sien, a lo que hoy resta de su bregadura. La marca de su segundo nacimiento.
Mi afortunado hermano vino entonces, a nacer dos veces, una de la forma acostumbrada y mas convencional y, la otra, después de un vuelo sobre la cuadra.
Para enredarlo un poco más.
Se hace constar como nacido en el lugar llamado Rabejo, es decir, la casa de mi madre. Pero sospecho por los relatos que debió venir al mundo en el Bao, donde mi madre residía durante la guerra civil. En casa del tío Miguel y de la tía Consuelo.
El Rabejo, la castellanizada forma que se permitía en aquellos tiempos. Nombre que constaba en el DNI de mi madre y de mi hermano. Más tarde pasó a ser Rabexo. En virtud de la democracia, sus autonomías y la recuperación de las formas vernáculas.
Y no es lo mismo haber nacido en el Rabejo, con ese pedazo de jota, a ser natural del Rabexo, con una equis pronunciada como una che francesa.
Hoy desaparecido el lugar administrativamente, a pasado a ser natural de la Caridad. Distante varias leguas, es decir, unos veinte kilómetros del lugar.
Por algún motivo mágico parece lógico el lío administrativo, para no ser menos que los sucedidos. Allá por el año 39.

2 de agosto de 2009

Celestino Hombrigo. III


Celestino aclamado gaitero de la Braña, lugar cercano al monte Penouta, reconocido lugar, mas tarde famoso por su antena repetidor, asombro tecnológico de la zona.

Celestino va a las romerías con mi abuela de niña, un largo camino siempre. A cambio unos perroes y algún culín de sidra

Celestino toca la gaita, toca el violín y se le daba bien juntar palabras.

Frases con sustancia de mi amigo Celestino.

***

Unas carnes jóvenes adecuan su cuerpo al verano

De frente vienen bailando sus pechos

Sonríes lloroso

***

Poca risa, mucho dolor.

***

La sien pegada al asfalto frío

En la boca se recogen las enlodadas aguas

Pegotes de sangre negra adheridos a la nariz

***

A veces, las formas de las letras tienen su propia elegancia.

***

Mira que bien, dibujan los labios besos en el aire.

***

Mira que bien se dibujan los labios con los besos dados.

***

Mira la noche pintada de versos cubriendo el firmamento.

***

Sueños de amor

Labios de aire

Bocetos de amor.

***

Persona.

Te visten versos o ligeras gasas o tenues brisas.

Te suben manos (mías)

***

Quiero morir.

Quieres morir.

***

Caramelo de limón.

Caramelo de café con leche.

Bomboncito de licor,

***

La huella de dolor,

es una muesca en el sentió,

que no borra el agua de ojos,

ni la esencia de dioses.

***

No quiero vagar impasible entre la miríada de sendas

que surcan los estultos vericuetos de la vida.

***

10 de julio de 2009

mil camellos



Mil camellos en un oasis beben agua, comen dátiles.

Un beduino los ve, los quiere para sí.

Mil camellos rodean al Beduino y hacen vibrar el belfo inferior.
Mil camellos pastan en el oasis y el beduino se siente rico por tener mil camellos.

Al Beduino le gustaría llamar a sus amigos y hablarles de sus posesiones, de su nueva opulencia. Compartir con ellos su buena estrella.

Pero no se marcha por temor a que le roben.

Echa en falta una bella Hurí.
En todo caso, una familia, unos niños jugando, también unos envidiosos vecinos.

Pero no se marcha por temor a que le roben.

El Beduino sueña con viajar y conocer otras gentes, se ve a sí mismo comerciar con alfombras turcas, con delicadas pasminas.
Va y viene, llevando té, tomando té.
Conociendo.

Pero no se marcha por temor a que le roben.

Cada noche construye un nuevo palacio y unas hermosas cuadras para sus mil camellos.
Cada noche los amigos le traen presentes.
Cada noche les enseña los ricos establos llenos de mil camellos.

Cada día el sol derrite sus minaretes.
Cada día la arena sumerge su casa.
Cada día.

Ha pasado tanto tiempo y los camellos no tienen memoria. No hay nadie para contar la historia del Beduino de los mil camellos.
Hay un oasis con dos mil camellos, que beben agua, que comen dátiles, pastan tranquilos en el famoso oasis de los mil camellos.

Un beduino que les ve ...

Pero no se marcha por temor a que le roben.

8 de julio de 2009

Celestino Hombrigo. II


Frases con sustancia de mi amigo celestino


Herido de amor, hundido. Solo.
Ascenso equivocado.
Remedios.
***
Remesas insospechadas de dulce de membrillo.
***
Quita tu mano del sol que abrasa.
Tapa un poco de mi miedo, se acerca el invierno.
***
Se asoma.
Hay alguien ahí.
***
Dices tantas cosas sin sustancia
que adormeces a los muertos.
***
Los cadáveres de miríadas de gusanos lampiños,
invierten en nauseas que los alimenten.
***
Sabes que me duele verte.
***
Tengo poco que decir, nada que hablar.
Encerrado en mi mutismo ingenuo, espero que se resuelva el mundo por sí solo.
Al menos lo mas cercano, al menos mis seres queridos.
***

Por la escalera abajo, desde el desván que han limpiado, bajan ellas.
Rociaditas de sudor
***
Una brisa me persigue trayendo olores de mujer.
Me gusta oír música cuando estoy enamorado,
sólo, cuando estoy enamorado
Sorpresa, lo que sus manos producen en mi piel.
***
Miro tus ojos
Actos gratuitos.
***
Alamedas que al río llevan
Alamedas para mis sueños
Alamedas
***
Bosques de cipreses,
Jardín florido
Fuente en un parque
Amor perdido
***
Caminas a la sombra de tus soledades
***
Irritante la primavera y los estornudos
***

5 de julio de 2009

Asi en plural, 3ª parte



Tengo la tendencia de leer, no sé como justificarme, tampoco sé que le encuentro a eso de leer tanto garabato ininteligible, si no fuera por mi desbocada tendencia a imaginarme historias cuando leo. También cuando escucho. Debilidad imperdonable de carácter que me hace caer en las musarañas. Quiero decir que a veces me cuelgo del techo o del aire por puro vicio, por mor de los ensueños. Discurre así mi pasar cotidiano semejante a una acelga sin aliñar. Sosa la vida, mas los sueños, ¡ caray con los sueños ! esos sí tienen sustancia e intención.
Tal vez por eso me encanta reescribir los mitos, por ejemplo el origen del hombre, el primer hermanicidio, los ogros que habitan el bosque, -espera ... de los ogros todavía no he contado nada.

Los Ogros, el Ogro
Los primeros seres humanos tienen su origen en el África. Pero como no se podían estar quietos y son seres móviles de amplia cobertura, se desplazan por todas partes. En su deambular tropiezan con plantas y animales. Tienen una naturaleza curiosa y estómagos resistentes y le hacen a todo sin problemas. Ocupan un lugar y se lo comen, cuando empieza a escasear la cosa unos se van y otros se quedan (los perezosos) – y es que ir p’a n’a.-
Y ahí los tienes con sus añagazas para cazar pájaros, con sus silex para cortar las carnes de las carroñas que encontraban. También es de presumir que algo debían cazar, los mas pequeños y débiles de la fauna. Me resisto a creer que los primitivos fueran esencialmente cazadores, solo hace falta comparar la dentadura de otros animales carroñeros, leones, hienas ... y comprobar que nuestras muelas son multiuso. Es decir pueden masticar carne y altramuces, nueces, avellanas, melocotones y alguna raíz o tubérculo cebollino, que nosotros podemos masticar y que otros no.
-Me disperso. - Mucho.
Parece que de antiguo habían ocupado muchas partes del planeta unos parientes lejanos, muy lejanos, - Neardental - y eran feos con avaricia.
¿Que hacemos hoy en día cuando nos encontramos con gente en unas tierras que nos gustan?.
Respuesta: Les conquistamos, y al que no le guste que se retire al bosque. Evidentemente, el símil sirve para nuestra época, cambia tierra por óleo negro o diamantes o etcétera.
Una vez soslayados los primos lejanos y para no hacernos mala sangre, pues contamos historias divertidas a la lumbre de una amplia fogata. Aparte de dar miedo y risa, se educa a los niños para que no se alejen mucho del poblado, y del bosque ni mentarlo: que hay allí unas bestias feroces de prominentes mandíbulas, que se comen a los niños malos, con esas manazas y grande colmillos, y ese olor nauseabundo apestándolo todo, están ahí al acecho, en lo profundo del bosque.
Claro, la mujer o la mama del ogro será una bruja que coge hierbas y otras guarrerías con las que hace extraños brebajes ... cocinando a los tiernos infantes.
Creces con esas historias, y cuando llega el momento de ser hombre y demostrarlo. “Porque no incordiar ogros”. Es mas los jóvenes más corajudos tendrán tendencia de hacer algo mas que molestarlos y cuando se aburren se juntan varios para apalear ogros.
Los probiños serían feos pero tenían su coranzocito y hartos de broncas y palizas se van retirando, se van alejando. Y tanta dificultad merma su especie, van quedando cada vez menos, hasta llegar al umbral sin retorno y desaparecen.
Nos quedan los restos fósiles y nos quedan los cuentos.

3 de julio de 2009

Me gusta leer


¡ Hala ¡ , a leer.

Y aprendí a leer entre la calle y la escuela.
Es un recuerdo imperecedero, grabado y adornado en mi memoria. Iba con mi madre de la mano y a la salida de metro de Arguelles, esquina Altamirano, al lado del Cine Princesa en la calle de ídem, en la boca del metro, en todo lo alto, un emblema en rojo y azul con la palabra METRO, ostensiblemente visible, lo que hoy diríamos un logotipo eficaz.
Estaba en la fase en la que mi primera maestra, para leer me indicaba la eme con la e, -Me, la te con la r y con la o, -Tro. Todo junto -Metro. ¿Como explicar el éxtasis Teresiano que experimente al relacionar en mi mente lo leído y su significado?. Esa sensación de comprender, de relacionar, el momento sublime de entender, no hay parangón, ni la magdalena de Proust, ni farrapo de gaitas. ¡Ese fue el momento.! (Ahora unas fanfarrias, tampoco vendrían mal).
Mi madre debió pensar o exclamar –este crío-, ante mi expresión alucinada y esa afirmación tajante – ¡Mamá, ya se leer! – y para demostrárselo le solté – ahí pone calzados Elma y es una zapatería -, como se puede constatar, yo ahí, con poderío, sin cortarme un pelo, en plan torero, o sí se prefiere en plan castizo.
Esto era un domingo y quería ya una cartilla de más nivel. Me tuve que aguantar y esperar al lunes. ¿En fin!. Que se le iba hacer. Sí hay que esperar…
Me compraron la siguiente cartilla a pesar de mi insistencia de una superior, me compraron la que les dijera el maestro, siempre pensé que fue un dispendio innecesario. Aquella cartilla, sólo tenía frases y yo quería leer.
Esa frustración tan marcada a fuego en mi subconsciente, me persigue al día de hoy y me hace seguir leyendo, a mi edad, al menos un libro al año, porque sí no tengo la sensación de no quedarme a gusto. Ítem más. ¡Hasta ensayos he leído!. Y es que cuando me pongo…
Os invito sin más a la lectura sin obligación alguna, solo por daros el gustazo, pero antes que nada advertiros que tampoco es caro, sí te haces socio de una biblioteca lo amortizas enseguida.
¡Hala¡ a leer.
Se ofrecen en varios tamaños y texturas, variedad de temas, se opina de todo, te ríes, lloras a moco extendido, viajas y sí se te ha pasado algo, lo puedes volver a leer es decir le das al review. Es una cosa que mola. También sirve para llevar en el Metro.
¡Hala¡ a leer.
No te cortes, conviértelo en moda. Haz la prueba.
Yo desde que decidí leer un libro al año, como que me siento más culto y refinado.
¡Hala¡ a leer.

1 de julio de 2009

guantanamo


Guantanamo y Fray Luis de León.


Ha caído en mis manos una biografía de Fray Luis de León. Para una primera impresión, se puede consultar la Wikipedia, mas es recomendable recurrir a otras fuentes, como los libros, que se pueden leer en las Bibliotecas Públicas.
Fray Luis de León es detenido y encarcelado por la Inquisición.
Era sospechoso porque su madre era de origen Judío, porque había hecho una traducción del cantar de los cantares desde el hebreo, porque prefería la versión en hebreo a la versión “Vulgata”, que era en latín.
Preso desde el 27 de Marzo de 1572 hasta diciembre de 1576 - en total, cuatro años y nueve meses - con el temor siempre presente de sufrir tormento.
5 de abril de 1572 primer interrogatorio.
5 de mayo de 1572 se le presenta una acusación formal de ocho puntos, basados en su heterodoxia por su ascendencia judía.
Pasan casi dos años hasta que en marzo de 1574 se le “examina” de 17 proposiciones en latín y 30 en romance que pudieran ser heréticas.
En septiembre de 1576 está a punto de sufrir tormento “moderado porque el reo es delicado”.
El cardenal Quiroga desde Madrid, anula la sentencia y absuelve plenamente al reo.
Y en una extraña asociación de ideas me viene a la mente “ese lugar” llamado Guantanamo.
Y no se me ocurre ningún argumento sobre Guantanamo, solo pienso en Fray Luis de León.

Es suficiente.

24 de junio de 2009

Cuatro formas de lo mismo


1-No se si he pillao la gripe porcina o es que soy un cerdo, la gente que me conoce pensara que he pillao la gripe porcina, pues no soy un fanático de la limpieza, pero tampoco soy de los que van ahuyentado por el olor hasta las moscas mas recalcitrantes.

2-No se sí he pillao la gripe porcina o que para mi baldón, soy un cerdo, la gente conocida, como es obvio, pensara mas en la gripe porcina, por experiencia saben de mi y mas de una vez les habrá llegado de forma sutil algún efluvio mío, y estos efluvios ni son recalcitrantes, ni llegan a espantar a las moscas.

3-No se sí he pillao la gripe porcina o por el contrario me podrían definir como un cerdo. Espero por el contrario de los amigos un pensamiento positivo y se inclinen hacia la gripe porcina, algunos pueden desconfiar de mi aserto, pero puedo afirmar de mis olores una moderación consustancial, sin moscas asociadas a mi imagen.

4-El pillar la gripe porcina o ser un cerdo no es una dicotomía planteable, es mas se puede tener una gripe exótica y oler mal sin ser contradictorios. Es cierto que cuando estas malito tienes tendencia a no lavarte y recrearte en los olores propios, pero eso tiene un límite que marca la propia pituitaria y que termina con tu cuerpo serrano debajo del agua de la ducha, acompañado de gel o jabón. Reconozcamos el saber popular y la asociación de ideas, entre moscas y suciedad, hablemos claro, entre moscas y mierda, va intrínsecamente ligada y si hay moscas hay mierda y sino, es que es otra cosa.

22 de junio de 2009

el ombligo de Celestino

 
Posted by Picasa
Celestino Hombrigo.

Es un autor prácticamente desconocido, un autor de poemas breves,
una extraña mezcla de gregueria, haiku y decires.
Esta es una pequeña selección que me gustaría compartir.


Baja o sube, el perlado sudor sobre la piel.
****
A mansalva, cae la lluvia sobre el tejado.
***
Música escasa, cuando subyuga.
***
Las cosas que fluctúan ingrávidas en el éter del inconsciente
son el paradigma de las mis aquiescencias insomnes.
***
Mira como se rebaja el viento a brisa en sus cabellos.
***
Escatimas añoranzas.
Bebes del aire que nos alimenta.
Aborrezco el aburrido discurrir cotidiano.
***
Ayuntado.
***
Despacio discurren los dedos en el aire.
Amasas fortunas, pierdes imperios,
todo lo eres, Dios entre píxeles.
***
La camisa no llega al cuerpo.
El miedo se enseñorea.
Hay que matarlos. ¡A quién¡ A quién sea.
***
Miscelánea de rumores y querencias.
Asomos de realidad invisible.
Sueños de amor perdido.
Aromas de un tiempo pasado.
***
Aligustres plantados en el jardín.
Ahogos de pensamientos oscuros.
Alegrías efímeras del pensamiento débil.
***
Mustias las flores que adornaron su pelo.
Amigos que quedan. Nuevos conocidos.
***
Ansia de vivir a lo grande, tristeza del devenir cotidiano.
Quotidien.
Antiguas las palabras que cayeron de la boca.
Equilibra el hecho del sin vivir cotidiano.
***
Aneurisma en el corazón.
Ambigua la carrera del sentimiento.
Quejumbroso por la pérdida lumínica.
***

19 de junio de 2009

Se masca la tragedia

Se masca la tragedia (Así en plural, 2ªparte)

Algunos enteradillos ya sabrán a que me refiero, pero no me importa, yo a lo mio.

Voy a seguir contando la historia a que a mí se me ha ocurrido, al ritmo de la canción de Doña Concha en tierra extraña.

Nos habíamos quedado en el tiempo en que nacen un puñado de seres humanos más brutos. Van creciendo los interfectos, entre ellos este al que llamaremos C puntos suspensivos en adelante C..., que tenía un hermano con los cromosomas antiguos, a este le llamaremos por ejemplo A puntos suspensivos, en adelante, A...

Como hermanos, que os voy a contar, tenían sus altibajos, a veces se llevaban bien, otras discutían por cualquier cosa, es decir rutina fraterna.
Por supuesto los padres querían a sus hijos por igual, pero a C... le parecía que las sonrisas caían mas del lado de A...
-Fuese real o imaginario, es lo mesmo, era la basurilla en el corazón de C...

-A... era alegre y dicharachero, recogía frutos del campo y cogía algún animalillo que compartía con sus padres.

-C...prácticamente hacia lo mismo aunque alguna que otra vez partía con sus amigotes y traía piezas mas grandes, era costumbre que los cazadores se comieran los mejores trozos en el lugar de la caza y llevar a casa no precisamente los mejores bocados.

-C... llevaba unas grandes piezas que a él le parecía no era suficientemente alabadas.

En algún momento de este devenir, andaban los dos hermanos recogiendo algún fruto silvestre, cuando un juego fue degenerando en trifulca entre los dos hermanos y C... a la sazón mas fuerte, le da un viaje al tal A... que le deja turulato. En esas estamos cuando a C... le da por pillar un resto de animal que por ahí quedaba –entiéndase una quijada de asno-- que es que hay que explicarlo todo, y le arrea tamaño golpe que el pobre A... pasa a mejor vida y ahí se queda tirado mientras su hermano se aleja como sí tal cosa.

Al volver, digamos que al hogar, pues a saber como vivían, su Padre le pregunta extrañado por su hermano A...
-- C... donde está tu hermano.
-- Y C... le contesta la famosa frase – Acaso soy el guardián de mi hermano.

La cosa hubiera quedado, mal que bien de esta guisa, sino fuera porque encontraron el cuerpo del finado A..., y como los habían vistos juntos riñendo.

Las gentes lo vieron claro – blanco y en botella-- y le expulsan. Su propio padre se lo dice con frases ominosas – quedaras marcado por la infamia y lo transmitirás a las generaciones futuras.

-- C... se largo y se junto con otros y con el tiempo se harían con el poder de la comunidad, pero el cuento permaneció.

Lo cuentan las abuelas a sus nietos junto con otros cuentos misteriosos.

10 de junio de 2009

OJOS

Una cabeza inmensa soporta unos enormes ojos sobre un cuerpo escuálido. Te mira sin decir nada. Unas manos intentan recogerlo en el regazo para darle ternura, pero no hay arroz, no hay trigo, no hay comida y su cabeza se cae a los lados, no se sostiene y esos ojos, cada vez mas grandes, nos están mirando, me están juzgando. Sé que tiene hambre.


El hambre me observa. Tiene los ojos grandes, le ocupan la cara. Se le notan los huesos, me mira, no aparta su mirada, me está viendo, tiene hambre, su madre ya no tiene leche, se ha secado, también tiene hambre, le coge la mano, le apoya en su regazo, los dos tienen hambre. Te están mirando.


Otro niño de ojos grandes está de pie. Se tambalea muy levemente, sigue de pie, no se agacha, no tiene fuerza para sentarse. Ya no sabe que tiene hambre, sólo esta ahí esperando, y nos mira con sus ojos infinitos.


Sólo la tierra se adhiere a sus cuerpos, hay arena en el pelo, en los labios, en la garganta reseca, ausente de saliva, nada para tragar, y en la distancia se ve el caminar pausado del hambre final. Aquellos de la voz perdida en gargantas silenciosas, ya son mudas las palabras, se perdieron los sonidos, solo sus ojos inmensos nos miran continuamente, sin pedir nada. Los que tienen fuerzas para sentarse han optado por su último destino.


De sus cuerpos huye la carne, y la piel se retira hacia sus huesos, dejando los ojos a la vista. Sus ojos lo invaden todo.


Sí no existiera Dios ¿como justificaríamos sus ojos oceánicos?

Si existiera Dios, ¡estaría ahí, en sus ojos infinitos!.

5 de junio de 2009

Así en plural

Voy a contar una historia que a mi se me ha ocurrido. Érase una vez hace tanto tiempo que es difícil recordarlo. En un punto africano, de golpe, sorpresivamente, aparece un puñado de seres humanos. Sus padres son, unos homínidos peludos, y ellos va a ser el germen de nuestra especie.
Hay quién se atreve a decir, sin pruebas empíricas, que de golpe nacen, en poco tiempo, una generación diferente. Parece ser, que ocurre así en los batracios.
Unos bebes más torpes, menos peludos, son cuidados y amamantados por sus madres, tan velludas, y van creciendo, y el tiempo los revela no tan torpes, más bien ingeniosos, más listos, más cuidadosos. Ahora son, el orgullo de sus padres que no entienden a sus hijos, pero no les importa.
Y estos niños y jóvenes, ralos de pelo. ¿Se preguntarían de donde salen? Pues sus padres son torpes y feos, lo que hoy diríamos, impresentables para los amigos.
¡Bueno los otros padres no son muy diferentes!.
-Ya sabes, los otros padres son igualitos.
A veces ensueñan que sus padres son otros más ... presentables. A veces creen que algún error ha ocurrido.
-Eso persiste. Y sus hijos luego, también pensaron que los padres eran otros, hasta hoy que, a veces pienso que se equivocaron y me cambiaron en el paritorio del hospital.
Tiempos duros para un hormonado adolescente.
Pudieron ser pacíficos, pudiera ser.
Y se multiplicaron entre ellos (unos 500 de diferentes padres), pues no eran atractivos para sus primos homínidos, y luego fueron tantos, que fueron mayoría, y ocuparon eso que hoy llamamos nicho ecológico.
Y corrió el tiempo y vinieron milenios -- 80.000 años dicen -- como quién no quiere la cosa.
Y vuelve a ocurrir, otra variación, pero esta vez sólo en los varones, pues estos nacen con un cromosoma diferente -- ¿defectuoso? -- el cromosoma Y. Y ahora los machos llevan el par XY.
Son parecidos, tal vez más brutos, más caprichosos y egoístas, por fuera parecen más grandes, por dentro, algunos son feroces.
- SE MASCA LA TRAGEDIA

29 de mayo de 2009

Debatamos sobre la crisis

Eztamos en tiempos de elecciones y es reconfortante comprobar como los lideres nacionales padecen de la misma ignorancia que yo, para salir de la crisis financiera mundial, no se sí eso me hace sentir mas inteligente o por el contrario, debo deprimirme al darme cuenta de su falta de opciones.
Sin querer he oído alguna frase para salir de la crisis.
-"Reforma de las pensiones".
-"Reforma del mercado laboral".
Mi madre me decía:
-Qué tiene que ver la velocidad con el tocino-
-¡Qué tienen que ver los pensionistas con la crisis financiera mundial!
-¡Qué tiene que ver el mercado del trabajo con la crisis financiera mundial!
-Sufrir las consecuencias.
Estamos en unos tiempos en los que se lanzan mensajes para que vayan calando en la chusma, es decir, yo mismo y tu, pues me da en la nariz que eso es lo que somos para los lidereses nacionales o mundiales.
Son tolerables estos mensajes, pienso que no. Si nosotros la plebe no tenemos ninguna relación con los escándalos financieros, ni con las hipotecas basura estadounidense porque hemos de ser los "paganini" de su bancarrota, tan solo es la vocación, mal disimulada de acaparar por parte de un capitalismo salvaje y deshumanizado en el que todo esta permitido en aras de plusvalías desorbitadas. En otros tiempos hablaríamos de avaricia, hoy se dice ganancia legitima, motor de la economía cuando debiéramos hablar de rémoras, parásitos o frenos al crecimiento sostenible.
El sentido común o en su defecto la lógica debe guiar nuestros pasos y negar la mayor, es decir no me toques la pensión de mi madre y no reformes el empleo de mi hijo, ninguno hemos causado la crisis, ninguno de nosotros debe pagar por ello.
Os invito a decir NO.
NO

27 de mayo de 2009

Cementerio de piedra

Cementerio de piedra.

Otro turista cultural, sí, es lo que soy. Voy caminando sobre las viejas piedras sin verlas apenas, anonadado por las pinturas colgadas de la pared de esta o aquella vieja iglesia, sentado en las bancadas de madera contemplo artesonados, cruceros, cúpulas plenos de frescos y otras decoraciones y dirijo mi mirada en torno mio y encuentro entre los confesionarios, las pequeñas capillas dedicadas a las divinidades locales.

En otro tiempo sus aborígenes, en su tiempo de esplendor, dedicaron su tiempo, su dinero, sus energías en realzar su lugar, un aquí estamos. El paso del tiempo convirtió su ostentación o su devoción en un regalo para nuestros sentidos, es tanto lo apreciable, lo estimulante que produce vahídos en todos los poros de mi cuerpo, es el mal de Sthendal, lo conozco, es en este momento que sé, que debo retirarme a dormir, refugiarme en el hotel, acostarse y dormir, sólo después seré capaz de admirar de comprender las sensaciones, las impresiones visuales, todo esto, todo eso y poder volver mañana al mismo sitio o correr a otra localidad cercana.

Caminar bajo el ábside de las viejas iglesias, recorrer los pasillos de los viejos palacios decorados según el gusto del momento.

Algo extraño en la noche. Otra pesadilla. Navego por un mar en una barca irreconocible, todo se mueve alrededor, siento nauseas, tengo ganas de vomitar, debo despertar e ir al baño, estos instantes previos a la vigilia son mi tortura.

Al fin abro los ojos, la sensación en el estomago prevalece. Y como te diría, la cama se mueve, que pasa, la lampara del techo transformada en un péndulo, un jarrón volando cae al suelo con estrépito: me pregunto “ estoy despierto”, no he salido de mi pesadilla, estoy en otra pesadilla. Estoy en la pesadilla. Veo como en una muda película las paredes abombarse y retroceder (no me satisfacen estos efectos visuales). Se va pintando una linea en la pared, una grieta. Voy a levantarme. Tengo miedo.
Esta pared abombada cede, cae sobre mí, la sostendré con mis brazos levantados.

Despierto.

Cuanto tiempo ha pasado, parece que mis brazos no sostuvieron la pared, encuentro mi cuerpo cubierto de materiales de derribo, no entiendo que es esto. Como he llegado a aquí.

El yeso en mi boca no es un sabor especialmente agradable y dentro de mis narices el polvo me hace estornudar, los tosidos arranca punzadas de mi pecho cada vez mas dolorosas.

Algún hueso roto supongo, me duele el vientre, aunque antes lo tuviera revuelto y esta opresión en el pecho. Un batiburrillo de dolores me impide aclarar cual es mi verdadero estado. No muy halagüeño.

Oigo mi quejido y me duele, cuanto tiempo llevo aquí. Es el tiempo tan lento como lo siento. Estoy solo que me ha pasado, que ha pasado.

Cualquier intento de moverse es salpicado por numerosos dolores, quejidos del cuerpo me avisan estos de mi autentica situación, tumbado en la cama rodeado de vigas desplomadas, ladrillos caídos, tierras de cal y yeso, pintura, que otrora estuvo en la pared y en el techo.

Dejate de devaneos y solicita ayuda, pídela, exígela, grítala.

Grito, todo el aire emitido es apenas audible para mi mismo, como voy a ser oído, como va a traspasar el sonido la barrera de tanto escombro, de tanto aislante sonoro. Tirito y no tengo frío, genero sudor y este se mezcla con el yeso formado nueva argamasa.

Sí me muevo me duele, sí grito ni yo me oigo.

!Existe la posibilidad de que me saquen de aquí!.

Y si no todo el terror concentrado en este instante, puedo morir aquí enterrado.


La histeria, tranquilo dominate.

A qué esperan para rescatarme, quiero salir en los telediarios transmitiendo una sonrisa agradecida. Están tardando mucho y esta pared cada vez es mas molesta.

Recito mis plegarias para despertar la inspiración divina, estas, los acercara a donde estoy. De momento no funciona, insistiré ...

Cuanto tiempo llevo aquí. Porqué me vienen a la memoria hechos pasados, esos momentos que no son lo mejor de mí. Recuerdo hechos triviales, es decepcionante no disponer de unos buenos hitos en la memoria, esta claro no soy importante, he de reconocer mi insignificancia.

Van brotando en este extraño manantial de la memoria, aquellos recuerdos olvidados y que aún hoy en día me llenan de secreto oprobio, de infinita vergüenza, son los actos de pura cobardía, sí, y aquellos otros en que fui risible, especialmente para mí.

Acabo de reconocer el olor del ladrillo, creo tener encima de mi cabeza un montón de ellos, una amalgama de cerámica burda, nada artística, poco estilosa, nada similar a las nobles piedras revisitadas continuamente, primero por mis ojos, después por la memoria.

Porqué no vienen a buscarme ya, me veo muerto y estos rescatadores sin venir. Es en estos momentos cuando aprecio a los bomberos o a los voluntarios profesionales. Esas películas tan intensas en los que el héroe se enfrenta a las autoridades porqué el sabe que ahí hay supervivientes.

Para mí que ya están tardando.

Tengo la sensación de estar continuamente mareado.

Me aburre tanto espera. Voy a morirme.

¡Ultima hora!

Después de tres días de levantar escombros aún siguen apareciendo cadáveres. Las cuentas marcan ya 248 muertos y 73 desaparecidos.