4 de noviembre de 2024

 


Bodas, bautizos, comuniones

 

En algunos de los acontecimientos se lanzaban caramelos al aire, incluso perroes, (monedas) y la chiquillería se abalanzaban como gaviotas a por los obsequios que un padrino contento ofrecía a los presentes. Los años, el cuidado de la vestimenta y el qué dirán, me relegó a observar displicente, pero sonriente, a los chavales que se reían y empujaban por obtener dinero o golosinas. En los labios se reflejaba una mueca que pretendía ser una sonrisa de superioridad adulta, pero que yo sabía que solo era envidia.

Yo siempre quería estar en medio del fregado y a la porra si se ensucia el traje. Por cosas como estas los que me conocen me dicen: A ver si creces, ya.

Yo quiero.

Saltar en los charcos.

Hurgar en los hormigueros.

Levantarles la falda a las chicas.

Tirar bolas de nieve con piedras en su interior. Pa´Descalabrarse.

Hurgarse la nariz.

Algunas cosas son impropias, antes y ahora. Pero es un gusto imaginarse en anarquía y locura, sin más, utilizar un palo como espada, ametralladora o pincel con el que escribir en la pared un nombre.

No especifiquemos, dejémoslo en el aire, no nombrar los motivos por los que conquistarías las estrellas.