La rosaleda
Por el paseo de las
flores, camina un hombre con sombrero de jipijapa. Vigila los pétalos abiertos
de la rosaleda.
Una vez al año
estallan brotes y color, revientan las pituitarias con sus derroches. Almizcle
con lavanda, jazmines, pan y quesillo, exóticas flores de profundo aroma se
desparraman en el aire, atiborrando la atmósfera que hasta la puerta de las
casas llega.
Llega al hormigón, al
ladrillo que rodea el parque, al colegio.
Dentro, un funcionario
de chaqueta raída enseña a los niños la tabla de multiplicar.
Hoy hay una nube
tapando el sol.
