10 de junio de 2009

OJOS

Una cabeza inmensa soporta unos enormes ojos sobre un cuerpo escuálido. Te mira sin decir nada. Unas manos intentan recogerlo en el regazo para darle ternura, pero no hay arroz, no hay trigo, no hay comida y su cabeza se cae a los lados, no se sostiene y esos ojos, cada vez mas grandes, nos están mirando, me están juzgando. Sé que tiene hambre.


El hambre me observa. Tiene los ojos grandes, le ocupan la cara. Se le notan los huesos, me mira, no aparta su mirada, me está viendo, tiene hambre, su madre ya no tiene leche, se ha secado, también tiene hambre, le coge la mano, le apoya en su regazo, los dos tienen hambre. Te están mirando.


Otro niño de ojos grandes está de pie. Se tambalea muy levemente, sigue de pie, no se agacha, no tiene fuerza para sentarse. Ya no sabe que tiene hambre, sólo esta ahí esperando, y nos mira con sus ojos infinitos.


Sólo la tierra se adhiere a sus cuerpos, hay arena en el pelo, en los labios, en la garganta reseca, ausente de saliva, nada para tragar, y en la distancia se ve el caminar pausado del hambre final. Aquellos de la voz perdida en gargantas silenciosas, ya son mudas las palabras, se perdieron los sonidos, solo sus ojos inmensos nos miran continuamente, sin pedir nada. Los que tienen fuerzas para sentarse han optado por su último destino.


De sus cuerpos huye la carne, y la piel se retira hacia sus huesos, dejando los ojos a la vista. Sus ojos lo invaden todo.


Sí no existiera Dios ¿como justificaríamos sus ojos oceánicos?

Si existiera Dios, ¡estaría ahí, en sus ojos infinitos!.

5 de junio de 2009

Así en plural

Voy a contar una historia que a mi se me ha ocurrido. Érase una vez hace tanto tiempo que es difícil recordarlo. En un punto africano, de golpe, sorpresivamente, aparece un puñado de seres humanos. Sus padres son, unos homínidos peludos, y ellos va a ser el germen de nuestra especie.
Hay quién se atreve a decir, sin pruebas empíricas, que de golpe nacen, en poco tiempo, una generación diferente. Parece ser, que ocurre así en los batracios.
Unos bebes más torpes, menos peludos, son cuidados y amamantados por sus madres, tan velludas, y van creciendo, y el tiempo los revela no tan torpes, más bien ingeniosos, más listos, más cuidadosos. Ahora son, el orgullo de sus padres que no entienden a sus hijos, pero no les importa.
Y estos niños y jóvenes, ralos de pelo. ¿Se preguntarían de donde salen? Pues sus padres son torpes y feos, lo que hoy diríamos, impresentables para los amigos.
¡Bueno los otros padres no son muy diferentes!.
-Ya sabes, los otros padres son igualitos.
A veces ensueñan que sus padres son otros más ... presentables. A veces creen que algún error ha ocurrido.
-Eso persiste. Y sus hijos luego, también pensaron que los padres eran otros, hasta hoy que, a veces pienso que se equivocaron y me cambiaron en el paritorio del hospital.
Tiempos duros para un hormonado adolescente.
Pudieron ser pacíficos, pudiera ser.
Y se multiplicaron entre ellos (unos 500 de diferentes padres), pues no eran atractivos para sus primos homínidos, y luego fueron tantos, que fueron mayoría, y ocuparon eso que hoy llamamos nicho ecológico.
Y corrió el tiempo y vinieron milenios -- 80.000 años dicen -- como quién no quiere la cosa.
Y vuelve a ocurrir, otra variación, pero esta vez sólo en los varones, pues estos nacen con un cromosoma diferente -- ¿defectuoso? -- el cromosoma Y. Y ahora los machos llevan el par XY.
Son parecidos, tal vez más brutos, más caprichosos y egoístas, por fuera parecen más grandes, por dentro, algunos son feroces.
- SE MASCA LA TRAGEDIA

29 de mayo de 2009

Debatamos sobre la crisis

Eztamos en tiempos de elecciones y es reconfortante comprobar como los lideres nacionales padecen de la misma ignorancia que yo, para salir de la crisis financiera mundial, no se sí eso me hace sentir mas inteligente o por el contrario, debo deprimirme al darme cuenta de su falta de opciones.
Sin querer he oído alguna frase para salir de la crisis.
-"Reforma de las pensiones".
-"Reforma del mercado laboral".
Mi madre me decía:
-Qué tiene que ver la velocidad con el tocino-
-¡Qué tienen que ver los pensionistas con la crisis financiera mundial!
-¡Qué tiene que ver el mercado del trabajo con la crisis financiera mundial!
-Sufrir las consecuencias.
Estamos en unos tiempos en los que se lanzan mensajes para que vayan calando en la chusma, es decir, yo mismo y tu, pues me da en la nariz que eso es lo que somos para los lidereses nacionales o mundiales.
Son tolerables estos mensajes, pienso que no. Si nosotros la plebe no tenemos ninguna relación con los escándalos financieros, ni con las hipotecas basura estadounidense porque hemos de ser los "paganini" de su bancarrota, tan solo es la vocación, mal disimulada de acaparar por parte de un capitalismo salvaje y deshumanizado en el que todo esta permitido en aras de plusvalías desorbitadas. En otros tiempos hablaríamos de avaricia, hoy se dice ganancia legitima, motor de la economía cuando debiéramos hablar de rémoras, parásitos o frenos al crecimiento sostenible.
El sentido común o en su defecto la lógica debe guiar nuestros pasos y negar la mayor, es decir no me toques la pensión de mi madre y no reformes el empleo de mi hijo, ninguno hemos causado la crisis, ninguno de nosotros debe pagar por ello.
Os invito a decir NO.
NO

27 de mayo de 2009

Cementerio de piedra

Cementerio de piedra.

Otro turista cultural, sí, es lo que soy. Voy caminando sobre las viejas piedras sin verlas apenas, anonadado por las pinturas colgadas de la pared de esta o aquella vieja iglesia, sentado en las bancadas de madera contemplo artesonados, cruceros, cúpulas plenos de frescos y otras decoraciones y dirijo mi mirada en torno mio y encuentro entre los confesionarios, las pequeñas capillas dedicadas a las divinidades locales.

En otro tiempo sus aborígenes, en su tiempo de esplendor, dedicaron su tiempo, su dinero, sus energías en realzar su lugar, un aquí estamos. El paso del tiempo convirtió su ostentación o su devoción en un regalo para nuestros sentidos, es tanto lo apreciable, lo estimulante que produce vahídos en todos los poros de mi cuerpo, es el mal de Sthendal, lo conozco, es en este momento que sé, que debo retirarme a dormir, refugiarme en el hotel, acostarse y dormir, sólo después seré capaz de admirar de comprender las sensaciones, las impresiones visuales, todo esto, todo eso y poder volver mañana al mismo sitio o correr a otra localidad cercana.

Caminar bajo el ábside de las viejas iglesias, recorrer los pasillos de los viejos palacios decorados según el gusto del momento.

Algo extraño en la noche. Otra pesadilla. Navego por un mar en una barca irreconocible, todo se mueve alrededor, siento nauseas, tengo ganas de vomitar, debo despertar e ir al baño, estos instantes previos a la vigilia son mi tortura.

Al fin abro los ojos, la sensación en el estomago prevalece. Y como te diría, la cama se mueve, que pasa, la lampara del techo transformada en un péndulo, un jarrón volando cae al suelo con estrépito: me pregunto “ estoy despierto”, no he salido de mi pesadilla, estoy en otra pesadilla. Estoy en la pesadilla. Veo como en una muda película las paredes abombarse y retroceder (no me satisfacen estos efectos visuales). Se va pintando una linea en la pared, una grieta. Voy a levantarme. Tengo miedo.
Esta pared abombada cede, cae sobre mí, la sostendré con mis brazos levantados.

Despierto.

Cuanto tiempo ha pasado, parece que mis brazos no sostuvieron la pared, encuentro mi cuerpo cubierto de materiales de derribo, no entiendo que es esto. Como he llegado a aquí.

El yeso en mi boca no es un sabor especialmente agradable y dentro de mis narices el polvo me hace estornudar, los tosidos arranca punzadas de mi pecho cada vez mas dolorosas.

Algún hueso roto supongo, me duele el vientre, aunque antes lo tuviera revuelto y esta opresión en el pecho. Un batiburrillo de dolores me impide aclarar cual es mi verdadero estado. No muy halagüeño.

Oigo mi quejido y me duele, cuanto tiempo llevo aquí. Es el tiempo tan lento como lo siento. Estoy solo que me ha pasado, que ha pasado.

Cualquier intento de moverse es salpicado por numerosos dolores, quejidos del cuerpo me avisan estos de mi autentica situación, tumbado en la cama rodeado de vigas desplomadas, ladrillos caídos, tierras de cal y yeso, pintura, que otrora estuvo en la pared y en el techo.

Dejate de devaneos y solicita ayuda, pídela, exígela, grítala.

Grito, todo el aire emitido es apenas audible para mi mismo, como voy a ser oído, como va a traspasar el sonido la barrera de tanto escombro, de tanto aislante sonoro. Tirito y no tengo frío, genero sudor y este se mezcla con el yeso formado nueva argamasa.

Sí me muevo me duele, sí grito ni yo me oigo.

!Existe la posibilidad de que me saquen de aquí!.

Y si no todo el terror concentrado en este instante, puedo morir aquí enterrado.


La histeria, tranquilo dominate.

A qué esperan para rescatarme, quiero salir en los telediarios transmitiendo una sonrisa agradecida. Están tardando mucho y esta pared cada vez es mas molesta.

Recito mis plegarias para despertar la inspiración divina, estas, los acercara a donde estoy. De momento no funciona, insistiré ...

Cuanto tiempo llevo aquí. Porqué me vienen a la memoria hechos pasados, esos momentos que no son lo mejor de mí. Recuerdo hechos triviales, es decepcionante no disponer de unos buenos hitos en la memoria, esta claro no soy importante, he de reconocer mi insignificancia.

Van brotando en este extraño manantial de la memoria, aquellos recuerdos olvidados y que aún hoy en día me llenan de secreto oprobio, de infinita vergüenza, son los actos de pura cobardía, sí, y aquellos otros en que fui risible, especialmente para mí.

Acabo de reconocer el olor del ladrillo, creo tener encima de mi cabeza un montón de ellos, una amalgama de cerámica burda, nada artística, poco estilosa, nada similar a las nobles piedras revisitadas continuamente, primero por mis ojos, después por la memoria.

Porqué no vienen a buscarme ya, me veo muerto y estos rescatadores sin venir. Es en estos momentos cuando aprecio a los bomberos o a los voluntarios profesionales. Esas películas tan intensas en los que el héroe se enfrenta a las autoridades porqué el sabe que ahí hay supervivientes.

Para mí que ya están tardando.

Tengo la sensación de estar continuamente mareado.

Me aburre tanto espera. Voy a morirme.

¡Ultima hora!

Después de tres días de levantar escombros aún siguen apareciendo cadáveres. Las cuentas marcan ya 248 muertos y 73 desaparecidos.