18 de abril de 2016

Gran Diccionario ULP

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Director: Ulpiano Sánchez del Rabexo

G
Gaga. Dicese del abuelo. Estribillo de Quen.
Gamuza. Animal limpia lentes.
Gema. Lo que le sale a las plantas
Gente. Muchedumbre. Plebe. Vulgo. Masa. La canalla. Generalmente todo aquello que consideremos una muestra de lo impresentable.
Gili. Prefijo. Úsese con alzamiento de cejas.
Gota. Lo que falta para que saltes. Mayormente siempre está a punto de desbordar, nunca termina de caer.
Guapo. Lo que me es intrínseco. También se expresa exteriormente.

H

Haragán. Mi más hermosa tendencia.
Hez. Cagarruta. Va acompañado de sociedad.
Hipo.  Sobresalto involuntario sí va acompañado de un caballo se le denomina hípica.
Hombre.  Macho de la especie. Dos ideas.
Hu_rón. Risa aspirada con sabor a bebida caribeña.

I

Idiota. Tú
Imbecil. Te estás ganando una yoya.
Importante. Quién.
Intelectual. Sólo sí lo dice la tele.
Internet.  Un paso adelante en la evolución humana. Sirve p’a to
Inver/so. Homosexual quieto.
Irredento. Ir repetidamente al dentólogo, vulgo dentista.

J
Ja/rana. Juerga. Rana chistosa.
Jefe. Inepto. Inútil. Meticón….
Jilipoyas. Falta de ortografía, debe decirse, Gilipoyas.
Juegos Infantiles. Perdida de tiempo entre actividades extraescolares
L

Lavadora. Una de las causas de la independencia femenina.
Lectura.  Habilidad para descifrar garabatos.
Lesbianas. Mujeres con morbo
Libro. Adorno para la mano
Linde/za. Lugar que limita en parte con Zaragoza o Zamora.
Loco.  Lugar a lo latino, (con Bailoteo y caipiriñas)
Lupa_nar. Lugar donde se vende… lupas y otros aparatos ópticos.

M

Mariscada. Sinónimo de comer con los dedos, mantiene estrecha relación con el pollo.
Maula. Propina que se da a los criados ajenos.
Médico. Experto en descubrir enfermedades
Mi. Posesivo musical.
Moral. Sexo exclusivamente
Muerte. Ausencia de Televisión
Mujer. Hembra de la especie. Usos múltiples.
Musulmán. Individuo incomprensible. Extraño, muy extraño

N
Na. De na.
Ni. Contigo, ni sin ti, tiene mis males remedio.
No. Negativa.
Nuca. Parte de atrás del tarro o cabeza. Así se conocía al perro de mi primo.

P

Padres. Útiles para el sustento. Gente que no se entera de nada. Sinónimo de viejos ignorantes. A continuación de los abuelos.
Paella. Reclamo de monte. Se usa mucho en los chiringuitos playeros.
Parlamento. Habitáculo enorme, propicio al exabrupto. Pasmarote
Pava. Residuo del canuto.
Pece. Aparato que juega con nosotros al solitario
Pi/ropo. Pito vestido.
Piso. Vivienda de carácter mitológico
Potar. Echar una papeleta guarra en una urna.
Puedo. Ya veremos.

R
Rama. Desvío. Desvarío. Elucubración.
Re/mero. Un mero repetido.
Risas. Espasmos intestinales, estomacales, quijadescos y que a pesar de lo que pienses ni producen olor en sí, ni tampoco ardor, aunque sí se insiste mucho, puede pasar cualquier cosa.
Romero. En la canción iba con una flor y era verde. Dicese del que va con una rama en la mano al santuario respective.
Ruido. Por todas partes. Un Do maligno.


S

Sexo. Atentado contra la moral
Silbar. Disimular, y lo peor, se nota que disimulas.
So-mera. Apenas distinguible del mero
Subi-dón. Ascensión con estudios

T

Tagarote. Hombre alto y desgarbado.
Tasca. Lugar en desuso
Televisión. Electrodoméstico insustituible
To-ron-ja. Naranja con ron y algo de risa
Tururú. Burla

U

Ultimar. Úsese por terminar, preparar, en cualquier ocasión
Universidad. Jardín de infancia a partir de los 18 años.
Universitario. Jovencito. Le falta un hervor.
Urba-no. Pueblerino.

V

Ventriculo. Estomago del hombre y los animales. Entre el vientre y el culo. Ademas hay un par en el corazón
Verraco. Cerdo padre
Ver/so. Parada de la vista.
Virgen. Aplicase a aquellas cosas que están en su primera entereza y no han servido aún para aquello a que se destinan. Y yo elucubrando.
Vivienda. Deseo de tener un lugar propio. Dos modalidades; hipotecadas a largo plazo, e hipotecadas a muy largo plazo.
Voluntad. Escasa.
Vuelo. Si es de mente, puede ser de altos y ser de importante estima. Sí es de ave, puede ser bonito de ver. Sí es de tu caletre, es una tontería

W

w. Letra muy utilizad por los reyes Godos.
Walón. También se puede decir Valón, este ni salta ni bota.

X
X. Películas guarras. Je.
Xilófono. Instrumento musical. Xilo es madera en griego y fono es como teléfono.

Y
Y. Abundando en algo.
Yuyuba. Fruto del azufaifo.

Z

Zapatero. Oficio en vías de extinción
Zote. Antiguamente Fraile, hoy en día no.


17 de abril de 2016

Gran Diccionario ULP


Gran Diccionario ULP



Director: Ulpiano Sánchez del Rabexo

B

Ba-banca. Persona boba. Menosprecio de cajas de ahorro.
Bacante. Mujer descocada, ebria y lubrica. Sí por favor
Ba-culo. Nalga sin interés.
Baga-tela. Tela ociosa e inculta.
Baharí. Lo más curioso es que es sinónimo de tagarote
Bareto. Lugar de reunión. Famoso detective televisivo de hace muchos años.
Basura. De dos tipos: Propia y Ajena.
-Propia. De fuerte olor, la evacuas personalmente en los retretes.
-Ajena. A mí que me importa.
Bebé.  Nene.
Beque. Es un orinal o bacinilla.
Ber-cero. Verdulero cegato.
Besos. Depende con quién.
Biblioteca. Sala de estudios, algunos libros adornan sus paredes
Bi-liar. Engaño doble.
Bolsa. Zurrón para echar cosas. También, lugar donde se compra y se vende el cariño verdadero
Bona-chón. De barrio, pero buen chico.
Bulto. Sinónimo de preocupación.
Buzo. Sinónimo de zambullidor.

C

Cabizbajo: Es un lamentable estado de culpa genético
Caída: Tropiezos que sufren los ordenadores, normalmente de causa desconocida
Can/ción: Perro de Celine Ción.
Casa: Suele ir con hipoteca adosada.
Césped: Alimento de las vacas. Trajín del dominguero por pisarlo.
Civilización: Situación que define lo brutos que son los demás
Compañero: Peligroso por su tendencia a comunicarse con tu jefe.
Coña/c : Gracia que acaba en c
Costillas: Lugar donde se pone el codo
Cristiano: Todo aquél que intercala la voz, Dios o Cristo, aunque venga a cuento.
Culo: Bien escaso. Se mantiene gracias a la importación.


D

Dáctilo. Pie de poesía griega.
Daifa.  Manceba.
Damas. Juego. Señoronas.
Defunción. Algo que les pasa a otros
Dihueñe, Nombre vulgar de un hongo, toma ya.
Dinero. Evidente.
Din-don. Llaman a la puerta.
Domingo. Pereza.
Dureza. Tengo los pies llenos de eso.

E

Educación. Sistema de relaciones entre tus hijos y otros
Empleo. Lugar donde nos vigilan. Escaso.
Encanto. Cualquier lugar con una viga de madera. Hotel con vistas a un árbol.
Enfermedad.  Estado del cuerpo después de haber pasado por un médico
Etarras. Yo qué sé.

F

Familia. Punto de encuentro donde discutir con el idiota de tu cuñad@.
Famosillo. Alguien que sale en los medios hablando de todo
Filete. Chachi si va empanado
Forúnculo. Reunión de culos para debatir.
Fútil. Pieza clave en los crucigramas

16 de abril de 2016

Gran Diccionario ULP

Gran Diccionario ULP


Director: Ulpiano Sánchez del Rabexo

A


Abuelos:
Ø                     Padres de nuestros padres.
Ø                     Útiles como niñeras.
Ø                       Proclives a la tensión alta.
Ø                       Glotones.
Acontecimiento Histórico:
Ø      Sucedido recogido por los medios (exclusivamente)
Agüelo:
Ø      Forma moderna del abuelo de toda la vida.
Ajeno:
Ø      El objeto de mi deseo.

Alh-aja:
Ø      Islamista pelín arrugado o viejo, esta bien, un poco ajado
Amigable:
Ø      Estado en que se encuentran los escasamente competitivos.
Ø      Dicese de las paginas güebs
Ampul-oso:
Ø      Amplio.
Ø      Gordo como un oso.
Amuchiguar:
Ø      Multiplicar, aumentar.... (Según la RAE)
Amuso:
Ø      Losa de mármol sobre cuya superficie, bien nivelada, se trazaba una rosa de los vientos.
Ana:
Ø      Medida de longitud, aproximadamente de un metro.
Ana-logía:
Ø    Estudio del metro.
Ø    Estudio del ano femenino.
 Ana-pesto:
Ø    Cula mal oliente.
Ø      Pie de las métricas griegas y latinas.
Andana:
Ø      Estante en cuyas baldas, se colocan los gusanos de seda para criarlos. (¿?)
Anfión:
Ø      Opio. (Dicho a lo culto)
Angostosamente:
Ø    Gustosa estrechez.
Ø    Espacio pequeño pero agradable.
Ø      Anda piensa gorrinamente.
A-pa-gon:
Ø      Un padre del platillo o gong.
A-par-e-ar:
Ø      Juntarse todos a mi orden.
A/risco :
Ø    Que carece de risco.

6 de abril de 2016

No me importan y me aburre

Poema hasta ahora disponible en la desaparecida revista Palabras Diversas.
Palabras diversas. 50. 15 de Noviembre de 2014, en la sección: L@s Novísim@s.


No me importan,
Los discursos inflamados y el desprecio.

Con los años me di cuenta. Soy un perdedor.
Para emprendedor no tengo madera.
No sirvo para mandar a nadie.
Mi voz no se oye.

Me alegran los éxitos ajenos,
Pero disfruto más de una cuajada con canela.

No añoro el acné, ni a las hormonas desaforadas.
Y le encuentro el gusto al vuelo de los pájaros
Entre los árboles,
Al libar paciente de las abejas
Entre las flores.

Me gusta oír el murmullo de una voz,
En la soledad del cuarto.


Me aburre,
Soberanamente,
El vocerío sin sentido
De las gentes por televisión.

Veo a las aves nadar por el aire,
Absorto ante el planeo elegante de los grandes pájaros.
Oigo, en medio de la arboleda,
El reclamo que se lanzan.
Entre el piar sosegado
Intermitente canto a lo lejos.

Y es que el otoño viste la arboleda,
Con los colores del oro, del bronce y del rojo.


Arriba se oye el ruido de un avión acercándose al aeropuerto.

22 de marzo de 2016

Tormenta de verano

Poema hasta ahora disponible en la desaparecida revista Palabras Diversas.

Palabras diversas. 50. 15 de Noviembre de 2014, en la sección: L@s Novísim@s.



Aves retan a la lluvia con sus cantos.
Repelen el agua con sus aleteos.
Esquivan el rayo y se ríen.
Trinos y gorjeos.

*
Pequeños pinzones libres
Planean cruzando el arco iris.

*
La cigüeña,
Elegantemente,
Trasega ranas.
*

El ánade esquiva un último perdigón.
Un suave plumón roza las mejillas.
El cielo oscureciendo por el ocaso.

*
Chuchea el búho.
Chirría  la lechuza.
El cuco marca las horas que le viene en gana.
El chotacabras cubre el bosque de misterio
Estridentes grillos solicitan pareja.
Las ranas supervivientes croan a coro.
*

Desde las sienes baja el sudor.
Esta noche es verano.

13 de marzo de 2016

En las nubes (Ángeles y demonios) 4




Nunca pasa nada.

Salimos de visitar Zamość rumbo al sur. A mano izquierda de la carretera tomamos el camino a Bełżec. Cruzamos la vía muerta visitada ya por la hierba, para parar en el estacionamiento del museo-monumento. La mirada se pierde en los desolados hierbajos nacidos entre las travesaños de esas vías, por donde venían los atestados vagones del Reich, aquí, en el Gobierno General.
Llegamos al Campo de exterminio de Bełżec por nuestros medios, somos turistas.
Hemos llegado tarde para visitar el museo, mas las puertas abiertas y un horario en el monumento nos informa que aún tenemos dos horas para hollar con pasos y miradas el austero recinto.
“Construido para limpiar la zona. Una vez cumplidos con creces los objetivos, se procede a desmantelar el lugar y dinamitar las construcciones especiales. Aplanar la zona. Ocultar cualquier tipo de vestigio”.
No me atrevo a cruzar el umbral.
Dudo.
Un adulto, rodeado de jóvenes con Kipá, explica no sé qué historias en su lenguaje incomprensible.
Una suave pendiente obliga a levantar la mirada hasta las lindes del campo actual, donde una ristra de árboles marca los confines del campo. Una ristra de árboles como un conjuro para purificar el humo, latente sesenta años después.
Al acabar el granito, empieza a la derecha un rectángulo inmenso cubierto con las escorias. Enormes escorias de algún gran horno. A la izquierda, otro campo de escorias y cenizas. En el medio, un estrecho paso que se hunde en la tierra.
Escorias, restos, cenizas, desolación, escorias.
Un grupo camina por el no tan estrecho paso, casi plano. Son paredes que se elevan.
Vacío el camino. Empezamos a caminar entre los campos de escorias, viendo
como las paredes crecen hasta llegar mas arriba de mi cabeza.
Y me hundo.
Al mirar hacia arriba, las paredes cada vez mas altas. Y oigo gritos callados. Llevo mis dientes enganchados, férreamente encajadas las mandíbulas, algo me pesa, algo dentro de mí me pesa.
No, no he roto a llorar, sólo una pequeña dificultad al tragar y unos ojos un tanto vidriosos. Llegados al final del pasillo, una extensa pared de lamentaciones con un texto del paciente Job. A derecha e izquierda unas escaleras para salir del foso.
En la pared de la derecha empieza una letanía de nombres propios, pacientemente ordenados. Todos los nombres y sus variaciones. Nombres de gente: Antoine, Anton, ... Maria, Maran, Mario, ... en la pared de la derecha, en la pared de la izquierda. Los nombres de los que aquí fueron apeados.
Todo es confusión, preferiría quedar impasible. Lo preferiría.
No tengo ningún derecho a llorar.
Intento decirle algo a E, ... y mis labios no se mueven. Imposible abrir la boca, silencio y una hilera de árboles lo circunscriben, haciendo frontera.
Al final de los peldaños los ojos saltan a la fila de árboles, árboles verdes cercando del campo. Un contraste verde y vivo. La naturaleza. En el suelo, la escoria negra y gris que cubre la ladera. Lo humano.
Losa tras losa, acotando el campo de escorias, lo bordean con nombres repetidos, y con distintas fechas. Una ciudad, 1 de Enero de 1942; otra ciudad, otra fecha; otra ciudad, otra fecha; otra ciudad, otra fecha... Uno tras otro, los nombres de pueblos y ciudades donde vivían gentes.
Minuciosos. Se aseguraron volviendo las veces precisas. Así otra losa, la misma
ciudad, diferente fecha...
Seguros están de que no queda nadie. Las cenizas a la tierra para alimentar el bosque. Las construcciones voladas.
Dejarlo todo tan limpio como antes.
Aquí, nunca pasa nada.
El eterno camino que nos lleva a Bełżec.
Campo de escorias. Olor a muerte.
Voy con mi paso asustadizo y oigo en mi mente los ayes callados de ese pueblo, desvanecido hace ya sesenta años.
Aún amagan las lagrimas por salir, cuando vuelvo a Bełżec.
No tengo ningún derecho a llorar.
Una sola vez fui, pero vuelvo y vuelvo con mi memoria, y no puedo borrarlo.
Y voy bajando por el estrecho pasillo que nos lleva al mural de nombres propios grabados en la piedra. Se ven las escorias. Y el horizonte del pasillo sube hasta cegar el campo inerte. Y ahora aumentan los quejidos, aumenta el frío.
Y nos vamos hundiendo.
Bajando a la muerte de un pueblo del pasado, un pueblo del presente.

Perdiéndose en la parte mas aciaga del ser humano.


¡Oh tierra, no cubras mi sangre,
Y no halla lugar para mi clamor.
Job 16:18.


2 de marzo de 2016

Nos cubría, nos envolvía la noche.

Poema hasta ahora disponible en la desaparecida revista Palabras Diversas.

Palabras diversas. 50. 15 de Noviembre de 2014, en la sección: L@s Novísim@s.



Desde hacía rato la noche caminaba.
Recónditos lugares donde son visibles las estrellas.
Callado espacio de invierno.


Reflejo ígneo
Del satélite naciendo,
Sobre un pequeño risco.
Estrella nueva.

Poco a poco, se pasea la luna
Por la bóveda celeste.
Abandona reflejos carmesíes
Para engalanarse de plata.

Envolvía la noche                                        
El cielo despejado                               
Mostraba  estrellas fijas                


Alcanzó el cenit.
Volvió la vigilia de lo cotidiano.

Deseé al punto un nuevo albor
Que despejara mis noches.
Un nuevo día de sempiterna luz,
Sin oscuridades que amedrenten.

15 de febrero de 2016

En las nubes (Ángeles y demonios) 3



Belcebú

A la atención de Nuestro Señor:
Por la presente, quisiera exponer en mi nombre;  de mis familiares y amigos, de los simpatizantes y conocidos, de Arrimanes y Cachanos, la urgente necesidad, por no decir imprescindible, de una intervención de vuecencia.
Imploramos de su inmensa sabiduría una iluminación que nos guié y reconforte, si es posible. Por favor.
Lo primero: de lo de nuestro destierro, que sí nos queda mucho, y sí existe la posibilidad de volver pronto a casa, a su lado, vía algún indulto que tuviera a bien concedernos su infinita bondad. Le puedo asegurar que por aquí andamos todos muy arrepentidos, es más, cabizbajos, no lo dude, por aquí todo es rechinar de dientes y gasto en odontólogos, no solo estamos contritos estamos de lo más atrito.
Segundo y no menos importante. ¿Qué hacemos con todos los que llegan? Aquí abajo ya no tenemos sitio, y tampoco sabemos que hacer con ellos. Hemos tenido que organizar el descanso reparador elaborando unos turnos, para disponer del lecho donde descansar en periodos máximos de una hora, a las claras, un periodo insuficiente para recuperar fuerzas a las que sacar provecho.
En aras a una optimización de recursos humanos hemos formados parejas con los más delgados para compartir lecho, en el caso de los anoréxicos hemos juntado cuatro en un catre.
            No quisiera ponerle en un brete Señor, pero podríamos echar unos cuantos millones, los más dudosos, es que estamos muy apretujados, como en lata de sardinas.
Mires hacia donde mires siempre te topas con la cara de alguien pegada a tu nariz. Llega a estresar.
            Sí tuviera la bondad de habilitar algún espacio galáctico donde botarlos, le quedaríamos infinitamente agradecidos.
            Me atrevo a sugerirle un expediente de regulación de empleo acompañada de unas cuantas jubilaciones anticipadas.
            Por otro lado le agradecería a nivel personal que dejaran de llamarme con el alias de príncipe de las tinieblas, pues, aunque no tenga nada contra la venerable institución monárquica, el título de príncipe, aunque sea de coña puede llevar a los maledicientes a pensar que albergo la insana intención de llegar a ser Rey, y como bien sabéis, mi Señor, a lo máximo que puedo aspirar es a ser arcángel, ya que por mis venas no corre sangre regia y todos sabemos que el único que puede aspirar a ese título, sí es que se diera el caso, sería Jesús. Que no es que yo sugiera nada, ni que esté planteando la posibilidad de un relevo generacional, “Tú me libres”. Quiero reiterar desde estas líneas mi total devoción a las directrices que emanan de su Veneración, me sentiría escarnecido si  dudase de mi total  e incondicional apoyo. Creo expresar la voluntad de todos al proclamar nuestra inquebrantable adhesión a usted. Y a su hijo.
            No quisiera agobiarle con nuestros problemas pero si nos dejara poner algún tipo de números clausus, reconocimiento médico, test psicotécnico, examen selectivo, pruebas de habilidad, o cualesquiera otra solución, aliviara un poco tanta masificación. Imposible deambular por las estancias del Averno sin alguien pegado a ti. Los puntos de reunión convertidos en albergues provisionales, y  la dificultad que implica deambular por los pasillos atestados.
La zona de los accesos al Báratro, sus aledaños y otros puntos limítrofes a la puerta andan abarrotados de gentes. Y no peco de exagerado cuando afirmo que nos ha tocado lo peor de cada casa. Nos vemos rodeados de la chusma más soez, de gente de la plebe muy canalla. Hay malandrines, facinerosos, malencarados, patibularios, banqueros, procaces, bandidos, asesinos, perversos, bellacos, felones y  sucios, junto con otras  gentes airadas  que quieren entrar, a las bravas incluso.
La verdad no sé que esperan encontrar aquí, como no sea el gusto por el tedio.
Hasta ahora hemos podido frenarlos a duras penas. Gracias a nuestras fuerzas de seguridad que con hercúleos esfuerzos y tras ímprobos trabajos han impedido hasta ahora el derrumbe de la valla, en una clara muestra de celo profesional. (Aprovecho para hacer notar la mejora en la seguridad desde que hemos externalizado la protección del recinto infernal). De paso quisiera pedirle permiso para la construcción de un muro a lo largo y ancho de la frontera que dificulte o impida el acceso de los sin papeles. Todo ello en aras de conseguir un gran servicio y una esmerada atención al usuario de las calderas de Botero, como se puede constatar en la última auditoria de calidad, en la que hemos obtenido el marchamo a la Excelencia y un tenedor más para la zona de restauración de estómagos.
Por otro lado desde que el Papa anterior ha vaciado el Limbo, pensamos que podría ser un lugar idóneo para los desplazados del Infierno.
Podría considerarse como una franquicia. Y requiere un mínimo gasto en infraestructuras, como es la sustitución de las cunas por literas de campamento, y para higienizar, una manita de pintura. Doy por sentado que los gastos de la reforma correrían de mi cuenta.
Sin otro particular y deseando que esta petición llegue a buen fin.
Gracia que espero conseguir de su infinita Sabiduría.
Su más humilde servidor que queda a sus pies.
Belcebú Oświęcim

En Madrid.  A tantos de tantos del 2016

8 de febrero de 2016

Estaciones de colores

Poema hasta ahora disponible en la desaparecida revista Palabras Diversas.
Palabras diversas. 50. 15 de Noviembre de 2014, en la sección: L@s Novísim@s.



Estaciones de colores

La camisa por fuera desarzonada.
La espléndida causa de vivir el añorado estrago de un recuerdo.

Busco palabras inusuales, sonoras, espléndidas.
Necesario decir continuamente te amo, mejor decir continuamente te quiero.
Imprescindible que sepas lo que siento, solo ante ti surgen las palabras.
Quiero escribir un libro de poemas para que te sientas orgullosa de mí,
para que sepas mi deseo.
Y son tan malas las frases que recito, que no dan paso de ser impresas.
Azul y naranja del metro por donde voy a trabajar, soñando.
Ser famoso, ser importante, orgulloso y altanero.
Suenan letras en mi cabeza, no son legibles, no existen.

Solo frases sonoras que alguna vez te sorprenden.

13 de enero de 2016

En las nubes (Ángeles y demonios) 2



Unter den Linden

Bajo los tilos. (marcando el paso)


            Por la amplia calle de los Tilos avanzan unas pocas personas ilusionadas con sus eslóganes.
Hoy es un día perfecto, empieza la historia a contarse, el alba de los elegidos.
            Seremos legión.
            Lindenstrasse acoge y multiplica a los camaradas dispuestos a desfilar por la prusiana avenida.
            Miramos a los lados y aumentamos nuestro número cada minuto.
  Somos miles.
v      
            Por la amplia calle de los Tilos avanzan una miríada de personas.
  Somos muchedumbre.
            Hoy es un día distinto, comienza una nueva era, un nuevo reino revolucionario que acabará con los sentimientos proletarios y donde los empresarios serán un trabajador más.
La era del nuevo orden mundial.
Y cantamos alto para colmar el aire con nuestras voces.
v      
            Por la calle de los Tilos marchan los nuevos hombres, los que son capaces de ver el futuro.
Estamos aquí para construir un imperio fuerte.
Pisando recio con altas botas de caña. Retumban las pisadas sobre el adoquín, sobre el asfalto. Prietas las filas.
No nos temblará  el pulso, no tendremos miedo a hacer lo correcto.
Seremos respetados, seremos temidos.
v      
            Nuestras voces ascienden en un clamor estentóreo.
El eco rebotado en las fachadas sube hacia el cielo y cruza los espacios.
Nos oirán en todo el planeta, lo verás en todos los medios modernos.
            Estamos juntos y la sonrisa de mis camaradas devuelve la esperanza a miles de corazones, otrora gastados por la inanición.
            La gran marcha hacia la Puerta del Futuro, donde la marea de fuerza vital alimentará nuestro poder hasta alcanzar el éxtasis.
v      
            Uno de los nuestros enciende las farolas a nuestro paso. No es necesario en este claro día. Es el símbolo.
Nosotros encenderemos el mundo.
            Primero nuestro espacio vital, más tarde el viejo planeta que nos alberga. Suplicarán, encantados, entregarse a nuestros manejos.A una firme mano que los guíe, que nos guíe.
El mundo reclama un fuerte líder y nosotros lo tenemos.
Nuestro gran pueblo sembró la tierra patria que gestó al Sublime, al Supremo, al Señor de todos nosotros.
Mi Señor.
v      
Estamos aquí dispuestos a quedarnos, somos la estirpe del futuro, nuestro poso crecerá hasta hacerse eterno.
Los mil años prometidos han caído en nuestras manos.
El paseo de los Tilos en primavera.
Muchedumbre, camino de la gran puerta.
El triunfo nunca visto.
Saludos a la romana.
Seguimos a un Líder.
Obediencia ciega.
         Mein Führer.

Somos Legión.

2 de enero de 2016

La Farola del Parque

Relato hasta ahora disponible en la desaparecida revista Palabras Diversas.

La Farola del Parque
                                                                       Por Felipe Fernández Sánchez
A pesar de las imprescindibles precauciones que nuestras autoridades toman para garantizar nuestra seguridad y bienestar ocurre lo imprevisto.
Quién podía imaginar, que los roedores, esos habitantes de alcantarillas y aledaños le fueran a encontrar el gusto por roer los plásticos que recubren los cables eléctricos, y eso que al menor descuido perecen electrocutados, chamuscados desde la cabeza a la cola.
Y es por ellos, y es en los parques y jardines donde a veces ...
1
 El silencio reina por un instante. Es un espacio compartido con los animales de compañía que sacan a sus dueños a pasear mientras realizan sus perentorias necesidades.
            Los chuchos se dedican a corretear y a olerse sus partes, los amos intercambian experiencias de sus mascotas, y se cuentan lo listos que son y como lo entienden todo.
            Un perro con su amo corretea suelto, lo olisquea todo, y deja su impronta olorosa en los recovecos, marcando su territorio.
            Acaba de descubrir a lo lejos un congénere al que oler, y raudo como una flecha sale disparado dispuesto a intercambiar experiencias olfativas.
            La molesta y repetitiva voz de su amo le frena en seco, y su cabeza oscila entre volver o seguir su instinto, el áspero entrenamiento se impone, no sin reticencia,  y vuelve. No obstante no pierde de vista al otro cánido con la esperanza de  poder cruzarse en su camino.
¡Pocas veces le dejan olisquear a gusto y a satisfacción!
            Hoy hay algo nuevo en el jardín, se oye un chis, chis, en el parque y un olor que no consigue localizar, instantes después lo ha olvidado y rebusca por los rincones dejando su gotita sin darse cuenta de que esta vez va a ser su última gotita. Con la pata levantada inicia su expelición coincidiendo con el chispazo más potente. La corriente   le sube por  el orín y contacta con su cuerpo por donde discurre libremente hasta dejarle inerte por  electrocución.
            Ahora yace un animal  en el parque.
            Desde las alcantarillas, ojillos rojos observan la escena con mal disimulada gula, frustrados cuando el dueño recoge su Calila en brazos y lo lleva a casa con la tristeza del momento, y con ira contra las autoridades.
Mañana mismo presentará una queja en el Ayuntamiento contra el área de urbanismo.

2

            Diseminados por la ciudad hay unos reductos especialmente diseñados para el esparcimiento de las crianzas humanas, con su tobogán chiquito, sus columpios, y unas extrañas construcciones donde encaramarse a lo más alto.
Los niños corren libres por la arena del recinto y se suben a los aparatos de colores. La inmanente curiosidad de los seres humanos en vías de desarrollo les incita a conocer los rincones del parque, incluidos los más insospechados. Lo tocan todo y se lo llevan a la boca, por eso son necesario los vigilantes de infantes: progenitores, abuelos, fijos y contratados.
            Toda atención es poca. Algunos  llevan arneses de los que jalar cuando el crío se acerca a un peligro.
            Algunos accidentes son inevitables. Con sus manitas veloces y curiosas todo lo quieren coger, y escudriñan a cuatro patas todos los recovecos a su alcance. Son tan pequeños.
En invierno oscurece antes, y el ayuntamiento enciende las farolas para iluminar las calles, parques y jardines. Y es entonces cuando la corriente fluye para alcanzar las bombillas de las farolas.  Resplandece el parque con nuevos reflejos que reavivan los colores y despiertan curiosidad.
Un último niño, bien forrado contra el frío deambula entre columpios y toboganes bajo la atenta mirada de su cuidadora, contratada por los padres para proteger a su vástago. Pronto llegará la hora de recogerse.
Una diminuta chispa, apenas perceptible, atrae la atención del niño, y éste curioso se dispone a investigar atraído por los colores que brincan pegados a la farola.
            En el camino hay mil objetos que rastrear, pero esa chispa de color es tan interesante, viene y va, si se da prisa podrá cogerla. Con la rapidez propia de los pocos años sale disparado hacia su objetivo, cada vez más cerca, parece que lo va a conseguir, ya está al alcance de su mano, la estira…
            Izado del suelo como un fardo, por unos brazos más grandes que él, le han cogido, y con palabras mimosas le dicen: Es hora de ir a casa, tus padres están a punto de llegar.
Él último intento de zafarse del abrazo y pillar la chispa es olvidado por las cosquillas que le provocan esas incontenibles ganas de reír, mientras se vuelve a casa.


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8 de diciembre de 2015

En las nubes (Ángeles y demonios) 1


Al coger el ascensor para bajar al metro.


Cogí el ascensor con la intención de bajar al metro pero subió y subió lejos de las  calles, por encima del asfalto, alejándose de las casas, huyendo de la ciudad.
De tal impulso llegamos al cielo, allí, en abriendo sus puertas entró un aire fresco con olor a nube recién puesta.
Dudé: entre cerrar los ojos y no moverme o salir al espacio donde se había varado el elevador. Me aventuré: a sacar un pie de forma similar  a cuando deseamos catar la temperatura del agua en piscinas y mares, tanteando audazmente. Decidí: dar el paso y me quedé ahí varado en el cielo con el temor añadido de haber caído preso de los delirios mistificadores de mi cerebro, instantes que apenas duraron un parpadeo  pues enseguida me dejé llevar para comprobar si eran tan mullidas las nubes como aparentaban.
El ascensor de improviso cayó, sobresaltándome, hacia un espachurramiento cierto. Más tarde lo corroboré por esa nube de polvo formada después del impacto.
En la distancia se distinguían los aluminios y los cristales cubriendo una amplia extensión de terreno. Me puse a reflexionar: era una oportunidad o un abandono, perdido en el cielo varado entre algodonosas nubes. No llegué a ninguna conclusión y ello me guió en mi determinación. Sí estoy aquí en el cielo seguro que hay algo al alcance, algo que hacer.
Me acerqué: a meditar a una nube de apariencia francamente confortable y me tumbé; iba a decir que me tumbé a la Bartola que debe ser una manera especialmente despreocupada de acostarse. De todas formas, al no saber exactamente la postura  a la que debía acogerme me decidí por hechuras tradicionales, quiero decir, tumbarme a la manera que habitualmente hago cuando no quiero hacer nada.
Curiosamente por el lugar se oía el frufrú ligero de un aleteo, tenue, pero persistente que fui incapaz de localizar, y eso que miré a todos los lados posibles, incluso me incorporé un tanto para otear mejor, llegué a levantar alguna nube por si fuese un roce entre nubes.  
Desistí y me dejé llevar.
Estando de este jaez tumbado entre algodonosas nubes, entrecruzados los dedos de las manos en mi nuca, me cubrió una extraña pereza, un estado parecido al alcanzado por meditadores profesionales.
De lo que pasó entonces no podría afirmar nada pero quedó en mi cerebro una impronta narrativa, es decir, una especie de cuento o cuentos angélicos a los que pienso dar forma en las siguientes entregas.
Hasta la semana que viene.
Fin de la emisión.


4 de noviembre de 2015

Mocedad


Mocedad
I

Vuelan manos sobre su pelo, suave, deshilvanado.
Los ojos tienen querencia y se fijan a su paso como una lapa,
y a besarla voy, poseso y enloquecido, a morir por el fuego.
De amor.
¿Si quiere?

II

Y en verano en la playa, los amantes pasean senso.
Nace el camino oriental que lleva a Basora.
Juegan a encontrarse entre la vida.
Como si no existiera nada.
Solo un decorado entre ellos y el tiempo.
Sólo las rocas y desvisualizados restos que la marea dejó.
Sólo sus risas sobrepasando el ruido.
Inertes las furias del huracán.

III

Y cuando las sombras entre la curva de los cuerpos y la línea del agua,
larga, infinita, besando la arena, desde el principio, desde el fin.
Se uncen los cuerpos móviles, en el estático instante que devora el amor.