5 de marzo de 2019

Un parque puesto en valor




  




“Hoy, en un parque, un jilguero se sintió de más”
(Fernando Cabrera, canción Los Eduardos).



En rueda de prensa el concejal de urbanismo detalla los planes futuros para parques y jardines.

“En aras de mejorar el bienestar social; velando por la salud de alérgicos asmáticos y otro personal de riesgo, se va a proceder al enlosado de los espacios verdes quitando árboles, setos, flores y césped; en suma; cualquier elemento ornamental de carácter vegetal susceptible de caerse y ensuciar. A tal fin, se dotará a la concejalía de un presupuesto extraordinario para aplicar cemento, adoquinar y/o alquitranar espacios, monumentalizando cualquier reducto vegetal que hasta el momento existiera o existiese.


El concejal se explayó off de record de la siguiente guisa:

                        “Es un ambicioso proyecto del que se espera la colaboración ciudadana.
Pretendemos instalar, en los bancos de los espacios públicos, auriculares con los que se podrá escuchar una amplia selección de aves canoras que elegir, con la opción de escoger la que sea más de nuestro agrado dentro de un amplio espectro de gorjeos y en los que se pondera incluir pájaros tropicales.
Para los aficionados a dar miguitas de pan en el parque se habilitará una zona especial con líneas de pájaros mecánicos, que es más limpio, para recibir el alpiste o el pan que se les eche. Evidentemente, emplazaremos en el lugar las correspondientes máquinas expendedoras de alpiste. Se está estudiando facilitar carnés de abonados, de momento en fase de estudio.
Debido a las características del mecanismo avícola, solo podrán utilizarse con productos homologados, como los expelidos por las expendedoras autorizadas. Por el contrario, los que deseen utilizar sus propios productos deberán pasar primero una homologación en la pertinente oficina de parques y jardines.
Se ha sugerido utilizar a los parados para espantar pájaros, pero hay quien prefiere usar de los altavoces para que, de vez en cuando, emita sonidos estridentes que los ahuyenten.
No nos olvidemos del deterioro de nuestros espacios más emblemáticos y de tantos monumentos por la acción corrosiva de sus excrementos: una estimación conservadora cuantifica el ahorro en un millón de euros.
Confiamos en el espíritu emprendedor de nuestra gente para la instalación, mantenimiento y suministro de dichos productos. Lo que redundará en un menor coste para las maltrechas arcas municipales.
Tenemos así mismo muy adelantadas las negociaciones con diferentes empresas que ofrecerán wifis gratuitas; pantallas planas con información institucional y marquesinas para publicidad, aparte de noticias locales que ayuden a una mejor distracción en el uso del parque.
Aunque está en fase de estudio, les puedo adelantar que habrá distintas áreas: zona con columpios y toboganes para los más pequeños, otra con aparatos específicos para los muy mayores y un circuito para runners.
Con esto puedo decir que, al fin, ponemos en valor los parques de la ciudad, al mismo tiempo que esperamos que sea una fuente de ingresos estable para la municipalidad, lo que implica una segura reducción de impuestos para la ciudadanía.

Gracias por venir.
Los mantendremos informados.



1 de febrero de 2019

Carta de dimisión

Publicación del nº 12 de la revista Triadae Magazine 12 de Enero de 2019


En la pagina 33 con el título Carta de Dimisión 


El enlace: Triadae Magazine


22 de enero de 2019

Utopía infantil




Utopía infantil.


Traía un palo del parque,
lo deje por ahí,
hoy no está.
Un palo maravilloso.
Lo usé para cabalgar.
En él navegué mares.
Me llevó volando por los mundos.
Y ahora no está.
Vino del parque,
fue una espada
y un stick de hockey.
Fue rifle de cazador.
Hizo de poste de portería
en los partidos en que están prohibidos,
los chutes demasiado altos,
disparar demasiado fuerte.
Con él tracé el mapa de la conquista,
también molesté hormigueros.
Lo encontré en el parque.
Y ahora no está.

II
Se da en el parque
juntarse para contarnos
las películas vistas.
Jugando a escondidas
escogemos armas para batallas galácticas,
de nuestros labios salen las onomatopeyas
de los rifles al disparar
y a veces es bastante
con un “tú la llevas” para correr.

Y,
a solas en casa,
una toalla como capa,
rodear sillones huyendo,
persiguiendo,
soñando.
Lo que me traje del parque.


14 de enero de 2019

Deseo la primavera



Esperanza de una nueva primavera.
Desde el profundo invierno.
Soñar.



21 de diciembre de 2018

Llegan las Saturnales


Me place recordar a Saturno en estas fiestas.
Felicidades para el Nuevo Año.

No se me olviden de jugar en mis loterías
Grandes premios




4 de diciembre de 2018

Mefistófeles


Mefistófeles


Soy Lucifer, a veces me llaman Diablo o Satanás. He de reconocer que no tengo empacho en recibir cualquier nombre, estilo Arriman o Belcebú, este último está muy bien para asustar. La gente culta o que se la da de fina, prefiere referirse a mí como Mefisto o Mefistófeles. La canalla proclive a la campechanía se toma más confianza y prefiere el coloquial Pedro Botero o el “Demonio de las narices que tuvo que ir a meter las suyas donde naidele llama”. Los profetas prefieren apelativos sonoros para sus prédicas: Leviatán, Serpiente o Cachano, la gente de postín y los afectados encuentran elegante que sus improperios se encaminen a maldecir a Luzbel y al Ángel caído.
Es mi cruz y la sobrellevo como puedo.
Vivo lejos de “Su presencia” y eso me molesta.
Durante un tiempo los sucesos ocurrieron de las formas preestablecidas. Los eones del tiempo fluían ligeros, aunque las tareas fueran arduas.
Un mal día, al jefe se le ocurrió crear al hombre. A su imagen y semejanza. Ahí se produjo mi primera perplejidad.
Sí, somos espíritus, esencias, la voluntad de Él en definitiva; malamente podía concebir la semejanza con un cuerpo terrenal por medio.
Su insondable presencia me reconvino por la duda que anidaba en mi ser.
Acaté su voluntad y cumplí sus designios.
De entre los mundos creados, seleccioné siete para su examen. Le agradó mi selección y creí ingenuamente haber recuperado su confianza. Hubo uno de ellos, especialmente cuco, que atrajo su infinita mirada.
Es un sistema de ocho planetas básicos, mas algunos planetoides, girando alrededor de una estrella de tipo mediano.
En este planeta, la vida evolucionó en diferentes fases y, en la penúltima, grandes reptiles poblaban su superficie.
Llegado el momento, por su voluntad un cometa alteró ligeramente su rumbo impactando en el planeta, acelerando la extinción de las especies del momento. Excepto unos pequeños roedores, insignificantes, que bajo nuestra atenta vigilancia empezaron a prosperar.
Una nube gris recorrió mi ser y noté sobre mí su inquisitiva mirada.
Proseguimos los trabajos hasta alcanzar el punto álgido. Entonces, su augusta presencia tomó las riendas y Él mismo realizó los últimos retoques de la Creación.
Primero creó un macho, al que hizo pasear por el jardín.
Yo no entendía sus motivos, mi perplejidad iba en aumento, dudaba, pero Él, que  lo intuye todo, al que nada se le escapa, Él, que todo lo abarca, se daba cuenta y noté su ceño fruncido dirigido hacia mí.
En la nueva disposición, creó entonces una hembra. Al fin y al cabo, era su experimento. Hasta entonces los procesos eran simultáneos, según sus instrucciones, y nos explicaba la razón, que no era otra que el equilibrio ecológico.
Por primera y única vez se soslayó su propia directriz.
Creo que pensé en ello como un experimento del Jefe y eso es lo que hizo rebosar el vaso de su vasta paciencia.
Y me expulsó de su lado, y conmigo cayeron los que a mi lado trabajaban o me fueron afines, extrañándonos de su presencia, y su voz tonante nos lanzó su censura. Empero, como reconocimiento por los trabajos prestados, nos entregó para nuestro servicio las almas de aquellos humanos que no fueran de su agrado.
Desde entonces, me llamo Satanás y los humanos  me dicen diablo, demonio y otras lindezas. A mí y a los que conmigo van.
Al principio teníamos escasez de servidumbre, con el paso del tiempo las entradas han sido tumultuosas. En nuestro rincón prosperamos tímidamente, no queremos rozar las fronteras de Él.
Curiosamente, a pesar de la cantidad de acólitos que nos surgen sin querer, estos son maledicentes y envidiosos, hablan mal de mí, de nosotros, y nos echan la culpa de las “supuestas” tentaciones con las que ven jalonadas sus vidas. El Señor les dio el libre albedrío, la capacidad de elegir, sus actos y sus pensamientos les son propios. Son su responsabilidad.
En realidad, solo observamos, no nos está permitido intervenir.
Discurren entre ellos diversas y múltiples leyendas o historias verídicas.
Hay una, especialmente exótica, que habla del Anticristo, hijo mío por supuesto, al que mandaría a la Tierra para someterla a las consabidas perrerías propias del maligno.Desenfrenos, abusos, injusticias varias, guerras por doquier, hambre, desempleoy, una frase que tiene su aquel el rechinar de dientes, que, al ser muy gráfica, produce una desazón conocida como dentera, de lo más irritante.
Se vaticina entonces la segunda venida del Mesías o parusía, que vendría a imponer la paz y la virtud al planeta.
Hay descripciones espantosas y, en un instante, una gran batalla, descrita con todo lujo de detalles y en la que, evidentemente, los demonios llevan las de perder.
Una vez vencidos, nos echarían del planeta, que sería entregado para uso y disfrute de las buenas gentes.
Siento desmentirlos, pero qué sentido tiene montar una guerra si ya sabemos que la vamos a perder; conociendo su inmenso poder, qué sentido puede tener embarcarnos en un conflicto de esas características. Conocemos por experiencia sus habilidades, fuerza, omnipresencia, ubicuidad, más un largo etcétera imposible de enumerar por extenso.
Imagínense, al mismo tiempo que está repartiendo mandobles a diestro y siniestro en algún punto, y a la vez tenerlo a mi lado dándome de yoyas hasta en el carné. Conviene recordad lo de su ubicuidad, lo sé por experiencia.  Vale, soy malo, pero no tonto.
A pesar de seguir desterrados, el Jefe nos manda de vez en cuando una ola de su ira que nos deja atribulados un buen rato, y todo porque que anda mosqueado por tener pocos servidores mientras que a nosotros nos sobran.
Fiel a su palabra, nunca se desdecirá levantando el extrañamiento, y por ello sigo en lo mío, rondado a los humanos, en especial, en el lecho de muerte. Mis colegas y yo mismo usamos esos momentos de debilidad tan propicios para sembrar la semilla de una incertidumbre, una vacilación que los aleja de Él para siempre. Y hay muchos tipos de recelo.
Eso es lo que hacemos los demonios, introducir una desconfianza antes de que te mueras o una imagen concupiscente, no son necesarias grandes inversiones ni estar dando la tabarra toda la vida; sólo al final os dejamos hacer balance y no necesitamos más, solo una chispita de vacilación.
Ya lo decía don Álvaro.
¡Es la fuerza del destino!

P.D.: Del resto, los que no son humanos, no nos ocupamos, campan a sus anchas por el planeta acumulando metal, desarrollando sus planes de dominación, hurgando en las heridas ajenas, dando limosnas que los hacen sentirse poderosos, les encanta echarle la culpa a los demás y si les preguntas te dirán que solo hacen lo que les mandan. 
Obediencia debida, ya sabes.