Tres poemas de Felipe Fernández Sánchez
https://letralia.com/letras/poesialetralia/2023/02/10/tres-poemas-de-felipe-fernandez-sanchez-2/
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https://margencero.es/almiar/entresijos-de-mi-memoria/
Gentes con paraguas en la ciudad.
Personas con paraguas transitan con su rutina.
La lluvia, precipitada sobre las hojas del árbol en el bulevar. Se pegan al cemento, haciendo intransitables los apresurados pasos de los que huyen del agua que cae.
Las del parque esperaran estoicas que vengan a recogerlas.
Gentes con paraguas en la ciudad.
Las personas, que transitan con sus rutinas, bajo los paraguas. Las aguas aliviadas sobre la fronda despejan de hojas los árboles, se pegan al cemento por supuesto, volviendo intransitable el barrio.
Se reconocen los apresurados pasos de los que huyen de la lluvia que cae.
Las hojas esperarán, estoicas, que vengan a recogerlas.
Gentes con paraguas transitan su cotidianidad. La lluvia, precipitada sobre las hojas de algunos árboles del bulevar, se adhieren al cemento, se pegan al suelo, haciendo difícil el paso de los apresurados, de los que huyen del agua que cae.
Las hojas.
En el parque, olvidadas, esperan imperturbables a quien vendrá a recogerlas.
Gentes con paraguas, de caminar cauteloso entre la acera y el asfalto. Este padre reprende a su crío que chapotea feliz. Bajo su quita aguas, esa pareja, no le pone inconveniente a la lluvia. Hay pájaros guarnecidos, pero otros baten sus alas bajo la lluvia.
De pequeño, mi madre me enseñó a refugiarme en los soportales, pacientemente, esperando a que escampe, vigilados por porteros, temerosos de una invasión a su suelo. Un empellón servía a los residentes para despejar el camino. Dependiendo de su tamaño, el zaguán estaba vacío o en plena ocupación, esto hacía dificultoso guarecerse.
De chico gustaba, con otros, correr de portal a portal, ignorando la lluvia.
Desafiantes.
Entre risas.
Empapados al final.
Me gusta ver gente con paraguas en mi ciudad.
https://www.babab.com/2022/02/07/poemas-de-felipe-fernandez-sanchez-ii/
Mirando el camino que dejé atrás
Mirando el camino que dejé atrás no supe recordar qué hice, tampoco puedo narrar
convenientemente las vicisitudes de mis pasos inseguros, tantas veces trémulo, en
los andares tristes, pigmentados los aledaños del entorno con vívidos colores,
alguna vez visitados y a la vez huidos.
Un cobarde de vida ahora, al borde de la decrepitud, que a todos llega.
Una historia inacabada y la impronta, escrita a fuego, de la irrelevancia de mis
quehaceres.
Lo insustancial de mis vidas, la real y las soñadas.
Lo que puede ser,
lo que uno puede desear,
lo que tal vez quisiera soñar.
Unas pobres quimeras.
El apocalipsis es con juicio
el dios del apocalipsis es un dios airado.
Si no hay juicio no hay redención.
Es el infierno.
Apocalipsis romano.
Los romanos temían que Nerón resucitase.
La mitología griega y romana temía las
resurrecciones, transformaciones, metamorfosis.
Una liturgia calcada de la romana, un apocalipsis
dirigido contra Pablo, contra Josefo.
Se cambia la palabra por la imagen.
El apocalipsis introduce la imagen donde antes imperaba la palabra.
No desees el sufrimiento a nadie.
Mira cómo son castigados esos.
Aprueba de qué manera son penados,
el dolor extremo evita la repetición
de los malos hábitos de los amigos de lo ajeno.
Nos gusta infligir dolor.
Nos gusta ver el sufrimiento,
el daño en los cuerpos de esos.
Somos rebeldes de Dios,
procuramos no sentir su angustia.
Discípulos del maligno,
dueños de heridas abiertas.
El hombre,
siempre astuto, consiguió la promesa,
la palabra,
de que no nos mandarían otro diluvio.
Noé fue hábil.
Y el hombre campó a sus anchas.
Ariadna rc. Nº60 verano 2013.
A todos vosotros . Homenaje a Pablo Neruda
Un día perfecto para enamorar
Hacia la obscuridad
El tren entra en el túnel, no recuerdo haber sentido tanta oscuridad,
negros son además mis sueños.
Me pesan abrumadoramente mis quimeras.
Cada día más próximos.
Cada día más presentes.
No hay duda, pronto cruzaran el espacio que nos separa.
Vendrán, los desperdicios, las pesadillas de Lovecraft.
La edad me arrastra al tiempo de invierno.
Nos arrastra el tiempo circular.
Volvemos a pasar tous les jours
La asquerosa blandura del abrazo de un viejo.
Entran, llegan los mayores de torpe caminar.
Los años les dejaron bocas sin dientes, dentaduras que se desplazan y
se dejan en un vaso en la mesita de noche, dónde pasarán una jornada más.
https://letralia.com/letras/poesialetralia/2021/06/30/poemas-de-felipe-fernandez-sanchez/
Por entrar al baño con la intención de desprenderme de eso que llevo
dentro y ya no necesito, descubrí, a mi pesar, esos efluvios desagradables
consecuencia de mis desechos. Yo tenía la convicción de que los malos olores
siempre eran culpa de otros, pues andando la plebe carcomida por dentro no era
de extrañar todo tipo de malos humores y flatulencias.
Pero lo mío nunca lo hubiera sospechado.
A fuer de ser sinceros, fue un “descubrimiento desagradable”. A la postre
cabía ser uno más, y que los demás pensasen que Yo también andaba descompuesto
por mis entretelas y que mis expeliciones o las tuyas carecen de encanto rural
o de ciudad que valga, son solo apestosidades.
Por otro lado, es de envidiar a esos animales capaces de ir olisqueando
detritus de otros sin hacer aspavientos ni mostrar ascos, se puede inferir de
ello un peculiar disfrute ante aromas ajenos.
Invito a la gente a probar y a oler los excrementos que se topen por la
rúa y me lo cuenten.
Sintiéndolo mucho, me autoexcluyo del experimento por escrúpulos.
De todas formas, los interesados pueden mandar sus impresiones vía e-mail
a la dirección de correo pertinente, donde convenientemente serán enviados al trash.
Y es que comer, comerás gloria, pero c...
Letralia. Tierra de letras ha tenido la consideración de publicar unos poemas míos
La revista Alhucema en su número 41 tiene la gentileza de publicar unos poemas
El enlace a la revista es:
el acceso a los números para descargar es:
36 al 41