15 de diciembre de 2024
13 de diciembre de 2024
OTOÑO
III
Tantas hojas caídas
desplazadas por los vientos a otros corazones.
El barrendero apila los restos de los destrozados,
prende una chispa en los restos húmedos.
Chorro de humo gris,
de humo blanco,
sube cercando a las nubes encumbradas
diluyéndose,
difuminándose en los cielos,
y se condensa
en llantos sobre la tierra
por los muertos
por frustraciones,
nuevas,
antiguas.
Limpia heridas,
lava evocaciones,
murmullo de melancolía.
IV
Sana o se pudren
los restos del gastado corazón
habitado de reminiscencias grises y doradas.
El almacén de las cuitas
Obligaciones que no quisimos pagar.
Deudas que se negaron cobrar.
Losas de granito duro
encorvan nuestro cuerpo
abrumados pasos de lerdo discurrir.
Se alían los años con añoranzas.
Empiezan las rodillas a avisarnos de los años,
fluctuando, pinchando,
devolviendo nuestro pasado
V
La voz requiere unos signos inventados en el ayer.
Dar rienda suelta a esas palabras ocultas.
Oscuras. De odio.
Límpidas. De amor.
Eternas. Las inquinas.
Efímeras. Los deseos.
Persistentes. El olvido.
Los recuerdos habitados aún.
Los sueños necesarios para seguir hollando este suelo.
Dispongo de suficientes sustancias para pasar un buen
rato.
El insulto forma parte de la vida moderna,
el nuevo arte cotidiano.
11 de diciembre de 2024
II
Presta el carballo
presta el arce
hojas a las barredoras máquinas.
Imprégnase el cemento de lustre efímero,
dando a la brea atractiva oscuridad.
Emporios de hierro y cristal, metrópolis.
Por una vez aseadas entre tantas miasmas cotidianas.
Se conservan reservas vegetales
reductos para abuelas y emigrantes
lugares con toboganes.
Y los niños preguntan se caen las hojas.
En la respuesta un hálito de tristeza
en estos otoños perfectos.
OTOÑO
Hay algo
perfecto en el otoño.
Abril es el mes más cruel. T. S. Eliot
Hay algo perfecto en el otoño
con sus dorados,
con sus bronces.
Se visten entre sí aire y tierra.
combinando grises de un cielo encapotado,
oasis de azules
iluminando bosques que aún quedan
entre el asfalto y el cemento
de las urbes cada vez más próximas.
Hay algo perfecto en la lluvia de otoño
limpiando nuestro smog.
La mala baba suspendida en cada ciudad,
ciertamente, metafórica.
4 de noviembre de 2024
Bodas, bautizos,
comuniones
En algunos de
los acontecimientos se lanzaban caramelos al aire, incluso perroes, (monedas) y
la chiquillería se abalanzaban como gaviotas a por los obsequios que un padrino
contento ofrecía a los presentes. Los años, el cuidado de la vestimenta y el qué
dirán, me relegó a observar displicente, pero sonriente, a los chavales que se
reían y empujaban por obtener dinero o golosinas. En los labios se reflejaba
una mueca que pretendía ser una sonrisa de superioridad adulta, pero que yo
sabía que solo era envidia.
Yo siempre
quería estar en medio del fregado y a la porra si se ensucia el traje. Por
cosas como estas los que me conocen me dicen: A ver si creces, ya.
Yo quiero.
Saltar en los
charcos.
Hurgar en los
hormigueros.
Levantarles la
falda a las chicas.
Tirar bolas de
nieve con piedras en su interior. Pa´Descalabrarse.
Hurgarse la
nariz.
Algunas cosas
son impropias, antes y ahora. Pero es un gusto imaginarse en anarquía y locura,
sin más, utilizar un palo como espada, ametralladora o pincel con el que
escribir en la pared un nombre.
No
especifiquemos, dejémoslo en el aire, no nombrar los motivos por los que
conquistarías las estrellas.
23 de febrero de 2024
21 de enero de 2024
3 de enero de 2024
Vagabundo
No pasa nada estando loco,
solo hay que mantenerse indiferente
ante el escrutinio de las gentes
conspicuas.
Es irrelevante tapar la piel con
ropas usadas por otros,
pasear con elegancia unos pantalones
remendados
con los consabidos refuerzos en
rodillas y codos.
Correr bajo la lluvia sorteando a
transeúntes con paraguas.
Buscar los rayos reflejados en los
escaparates
para danzar, danzar, pues el baile
es el arte de los locos.
Y de los vivos.
La búsqueda de palabras expresivas
conlleva el continuo intento, la
reiterada pretensión
de encontrar las sonoridades que
otros desperdician,
por olvido, por cansancio, por
aburrimiento.
Correr tras las más sonoras,
cabriolar entre los sonidos
y rozar alguna vez el anhelo.
Trotamundos loco.